La diferencia entre la cesantía y la exoneración es muy sutil. Lo que tienen en común es que ambas son sanciones disciplinarias que impiden que el personal dado de baja por estas causales pueda ser reincorporado a la fuerza.
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SUSCRIBITELa diferencia entre la cesantía y la exoneración es muy sutil. Lo que tienen en común es que ambas son sanciones disciplinarias que impiden que el personal dado de baja por estas causales pueda ser reincorporado a la fuerza.
Sin embargo, los policías tienen la posibilidad de reincorporarse a la policía de una sola manera. En el caso del cesanteado, deberá esperar al menos un año para solicitar la rehabilitación y, negada ésta, debe aguardar dos años para volver a pedirla. Respecto al exonerado, debe esperar dos años para pedirla y, en caso de negativa, cinco años para volver a solicitarla.
En la Policía de San Juan, en los últimos dos años, echaron a 15 efectivos teniendo en cuenta ambas sanciones. Lógicamente, en esta cifra no ingresaron los uniformados que actualmente se encuentran en juicio por diversas causas. Aún no están contemplados en esta lista ya que son causas recientes y actualmente se encuentran siendo analizadas.
Casos aún no contemplados
El primero de ellos es el del ex miembro de la Plana Mayor, el comisario Isidro Ponce. Fue acusado por una agente, que en su momento tuvo a su cargo, por abuso sexual. La policía expresó haber sido ultrajada por el también ex jefe de la Dirección de Inteligencia cuando se trasladaban de la seccional hacia sus hogares en Angaco. Todo esto sucedió en el 2012. Sin embargo, la denuncia la radicó en el 2016. El juicio terminó hace unos meses y a Ponce le dieron una pena de 4 años y 6 meses.
El segundo caso involucra a tres uniformados. Se trata del comisario general Héctor Raúl Páez (53), ex miembro de la Dirección de Investigaciones D-5 y de la Plana Mayor; el principal Rolando Ernesto Narváez (46), segundo jefe de Drogas Ilegales, y el cabo de la Comisaría Cuarta, José Norberto Herrera (48). Los tres pidieron ir a un juicio abreviado aceptando 6 años de prisión por conformar una banda con civiles para vender droga.
El tercer caso, uno de los más recientes, es el del cabo Claudio Díaz, quien viajaba con casi el doble de lo permitido de alcohol en sangre, atropelló a una agente de policía de apellido Verón, huyó y la joven falleció luego de agonizar unos minutos. El cabo, hasta el momento, fue suspendido de las fuerzas, y está imputado por homicidio culposo triplemente agravado el exceso de velocidad, por conducir en estado de ebriedad y por fugarse.
El último ejemplo, reciente también, es el del agente Montero, quien viajaba en un Chevrolet Aveo junto a sus amigos, en un estado superior al permitido de alcohol en sangre. En un momento se desvió de carril y atropelló a dos motociclistas que casualmente también pertenecían a las fuerzas. En la moto iban los agentes Damián Vega, quien murió instantáneamente, y Marcos Luna, el que logró sobrevivir. Ambos casos están en el Primer Juzgado Correccional, a cargo del juez Eduardo Agudo.
Los dos casos más renombrados de policías echados
Caso del agente Eric Silva Delvis
El agente Eric Silva trabajaba en la División Cuerpo de Prevención Ciudadana y estaba de civil, en compañía de su mujer de apellido Meritello, cuando lo detuvieron la noche del 15 de octubre de 2015 en inmediaciones del Híper Libertad, en Capital. En realidad fue apresado durante una redada tendida por un empresario de apellido Parra y los policías de la Seccional 4ª.
El empresario había sufrido días atrás el robo de un casco de moto, valuado en 35.000 pesos, del garaje de su casa en Desamparados. Posteriormente se enteró a través de un amigo que alguien lo andaba ofreciendo a la venta por internet.
La víctima hizo contacto con el “vendedor” por una red social y acordaron reunirse de noche cerca del híper. Así fue que apresaron al presunto ladrón, que resultó ser el agente Delvis Eric Silva.
Días más tarde, la Policía allanó su casa en el barrio La Fraternidad, en Capital, y secuestró otros cascos de moto, dos bicicletas, balas, celulares y hasta psicofármacos. La sospecha era que parte de esas cosas provenían de otros ilícitos.
A un año y medio de aquel procedimiento en el que cayó preso el agente Delvis Eric Silva (30), el gobernador Sergio Uñac firmó el decreto que selló la suerte de este policía con la dura sanción de la cesantía.
Caso del oficial ayudante Juan Eduardo Pérez Calvo
El oficial Juan Pérez Calvo, estuvo detenido y procesado por el robo de 436.645 pesos del municipio de Santa Lucía, el 28 de noviembre del 2014. Junto a él fue detenido el famoso jugador de fútbol sanjuanino, Gustavo “Chelito” Delgado.
Luego de unos meses de detenidos, tanto el efectivo policial como su cómplice fueron excarcelados por el beneficio de la Ley Blumberg. El juez Blejman del Cuarto Juzgado de Instrucción emitió, en diciembre de 2014, una medida que expresaba que pagando una fianza de $10.000 serían excarcelados.
Y así fue, una vez que se acreditó el pago, los dos sospechosos, tanto el oficial Pérez como el futbolista, salieron del Penal de Chimbas. Más allá de la suerte que corrió el oficial, fue inminente su exoneración de las fuerzas provinciales.
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