Ceferino Amaya, el doble homicida y violador que goza de libertad condicional, declaró este martes en tribunales y negó las acusaciones en su contra por el presunto abuso sexual de una nena y por una amenaza al papá de esa criatura.
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SUSCRIBITECeferino Amaya, el doble homicida y violador que goza de libertad condicional, declaró este martes en tribunales y negó las acusaciones en su contra por el presunto abuso sexual de una nena y por una amenaza al papá de esa criatura.
El presidiario fue detenido el viernes último en tribunales por orden de la jueza Mónica Lucero, titular del Tercer Juzgado Correccional, quien lo investiga por el delito de amenaza en perjuicio del hombre que lo denunció por ese supuesto abuso sexual en enero último en el Asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía. La magistrada dispuso que lo apresaran en razón de que Amaya está con libertad condicional tras pasar 17 años preso por la violación y asesinato de una nena de 2 años y el crimen de la madre de ésta, Myriam Adrián, en abril de 1997.
La causa por el presunto abuso es investigada desde enero pasado por el juez Pablo Flores, del Segundo Juzgado de Instrucción, que no hizo lugar al pedido de detención contra Amaya solicitado por el fiscal. Es más, el magistrado citó a Amaya este martes y le tomó una declaración informativa, es decir no lo considera ni como sospechoso.
Julio Noguera, el abogado defensor de Amaya, señaló que no hay pruebas contra el presidiario como para imputarle algún delito. “Mi defendido tiene un pasado, pero él cumplió parte de su condena. Ahora declaró en el juzgado y aseguró que no le hizo nada a esa nena. Aquí hay otra cosa, una enemistad manifiesta o un rencor por parte del papá de la nena por otras cuestiones, cuya única intención es hundir a Amaya”, explicó el letrado, quien dijo que pedirá el sobreseimiento.
Lo mismo sostuvo con respecto a la causa por amenaza que investiga la jueza Mónica Lucero. “Fue a declarar a ese juzgado y negó rotundamente haber amenazado al denunciante. Ese encuentro en la calle, en el cual supuestamente él amenazó al papá de la nena, no existió. La denuncia se hizo en marzo, cuando el hecho supuestamente ocurrió en enero. Eso es muy raro”, agregó Noguera.
Esa es la versión del abogado defensor, pero el supuesto destinatario de la amenaza ratificó la denuncia en sede judicial y además presentó un testigo presencial ,que respaldó su versión.
El futuro de Ceferino Amaya ahora está en manos de la jueza Mónica Lucero, que puede procesarlo y hacer que definitivamente le suspendan la libertad condicional. La situación en el Segundo Juzgado de Instrucción no representa ningún riesgo para el doble homicida y violador porque ni siquiera está detenido ni imputado por la causa del presunto abuso sexual de la nena.
