No es la primera vez que el juez Pablo Flores se ve envuelto en controversias por sus polémicos fallos en el Segundo Juzgado de Instrucción. La prescripción de esa causa anterior contra el ginecólogo Carlos Martínez por abuso sexual, es un caso; pero en hay otros. En los cuatro últimos años, el magistrado fue noticia en otros tres casos penales muy sensibles y en los cuales fue cuestionado por sus resoluciones.
El juez Pablo Flores cuenta en su haber otros antecedentes. Al menos polémicos. Como la resolución dictada en abril del 2014 que otorgó la libertad a Agustín Sebastián Laciar, un sujeto acusado de violar a una adolescente de 13 años en 2011.
El argumento de Flores fue que, si bien él tenía procesado a Laciar, correspondía otorgarle la excarcelación en razón de que había permanecido más de 2 años preso, sin sentencia.
Explicó además que la demora, dado que la causa ni siquiera había sido elevada a juicio, era responsabilidad del abogado querellante que constantemente hizo presentaciones que dilataron el proceso.
El fallo generó el rechazo de la entonces fiscal María Teresa Ravetti, que sostenía que el magistrado también tenía la potestad de actuar a criterio en casos complejos y bien podría haber extendido la prisión preventiva por un año más.
Los más indignados fueron los familiares de esa nena ultrajada supuestamente por Agustín Laciar, que criticaron duramente a Flores.
La medida nunca se revisó y Laciar salió en libertad. Lo insólito es que hasta la fecha camina tranquilamente por la calle porque los jueces de la Sala I de la Cámara Penal aún no ponen fecha al juicio en su contra por presunto abuso sexual con acceso carnal.
El error con un homicida
En junio de 2014, el juez Pablo Flores otra vez estuvo en el centro de la escena pública por un error administrativo de su juzgado por medio del cual dieron la libertad a un homicida.
Se traspapelaron las causas o se confundieron. Lo cierto es que el 5 de junio del 2014, a través de un oficio firmado por el juez Flores, dejaron en libertad a Sebastián “Conejo” Lucero, el principal acusado por el asalto y asesinato del carnicero Rodolfo Omar Jofré, ocurrido en Rawson el 31 de abril de ese año.
La equivocación vino en razón de que el propio juzgado, que también lo tenía como imputado en otra causa por robo, le dictó la falta de mérito y ordenó la libertad.
Pero claro, al juez o a su personal se les pasó que Lucero estaba preso principalmente por el asesinato del carnicero Jofré.
Cuando se detectó el error, salieron urgente las órdenes de allanamientos para buscar al homicida. A los 6 días se entregó voluntariamente y volvió a prisión. En abril del 2016, Lucero fue condenado a 16 años de cárcel por el crimen.
El caso del policía
El juez Flores también levantó polvaredas con una resolución que benefició a un Oficial de Policía detenido por un hecho delictivo, al cual procesó por un delito menor y lo dejó en libertad, siendo que estaba acusado de extorsión, estafa e incumplimiento a los deberes de funcionario público.
En ese fallo también dictó el sobreseimiento de un agente, otro de los involucrados en ese entonces.
Todo fue por un caso ocurrido el 3 de septiembre de 2014 en el cual el oficial José Rojas y el agente Gustavo Castro fueron en un patrullero del Comando Radioeléctrico hasta una casa del Lote Hogar 38, en Chimbas, y simulando un allanamiento judicial se llevaron “secuestrado” un auto Peugeot 504.
En la causa se constató que era un falso operativo y que habían actuado por encargado de un vendedor de autos que les pidió que recuperaran ese coche por una supuesta deuda.
En el auto de procesamiento, el juez Flores sostuvo que la conducta de Rojas abarcó los delitos de estafa, extorsión e incumplimiento de los deberes público. Sin embargo, más abajo resolvió procesarlo únicamente por el delito de concusión, una forma de extorsión que tiene una pena más leve.
Así, cambió la acusación inicial que contempla una condena de hasta 10 años y por lo tanto no es excarcelable, y la reemplazó por otra que permitió la liberación del policía más complicado. Al otro directamente lo despegó de la causa.