Victoria Balmaceda no tuvo ningún reparo en responsabilizar a los policías de la Brigada Norte y a los empleados de Tribunales con la intención de dar vuelta los dos testimonios que había dado en la etapa de investigación del salvaje crimen que sufrió el trapito Paulo Ariel Sanginez (31) el 16 de febrero de 2016. El juez Ernesto Kerman decidió ordenar que se giren las actuaciones a la fiscalía penal en turno para que investiguen si la mujer mintió para favorecer al hijo de un excomisario, Javier Porras Riveros, quien está siendo juzgado en la Sala Segunda de la Cámara Penal por homicidio, junto a Fabián Ariel Sánchez.
El relato que hizo Victoria Balmaceda este lunes en la Sala Segunda parecía tener una orientación muy clara: despegar al hijo del expolicía del salvaje homicidio de Sanginez, quien se ganaba la vida cuidando autos en la calle Avellaneda, en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus, a quien le reventaron la cabeza a patadas y pedradas cuando dormía.
Ese relato de Balmaceda es muy distinto al que dio en sede policial y en sede judicial. Las dos veces anteriores, cuando estuvo protegida judicialmente de las presiones externadas en la etapa de la investigación, la mujer contó con lujos de detalles que aquella madrugada del 16 de febrero ella vio cómo Javier Porras Riveros, junto a su pareja, Fabián Sánchez y el hermano de éste, Cristian (aún prófugo), le pegaron patadas en la cabeza hasta matar a Sanginez.
Por ejemplo, Balmaceda contó que los dos hermanos Sánchez habían ido a darle una mano a Porras Riveros en un carrito panchero que tenía en Rawson; que volvieron en su auto Citröen C 4; que en el camino su pareja Sánchez le dijo a Porras que Sanginez lo había amenazado con echarlo del predio abandonado en el que había empezado a ir a dormir junto a su mujer Balmaceda, y que Porras Riveros le dijo "ahora vamos y lo hacemos mierda".
No es la primera vez que intentan despegar al hijo del excomsario Porras del homicidio: el viernes último, en el comienzo del debate, el otro imputado (Fabián Sánchez) se responsabilizó totalmente por el crimen y dijo que Porras no tenía nada que ver.