A padre e hijo les imputan homicidio simple, un delito que tiene una escala penal de 8 a 25 años, por el crimen de Francisco Sirera (61), asesinado de 13 puntazos la noche del 19 de mayo de 2014, cuando llegaba a su casa en Fray Mamerto Esquiú, en Capital.
Sin embargo, una inesperada disputa surgió entre los acusados: Sergio Fernández (30) quiere un juicio abreviado y su padre, Federico Fernández Gizzi (56), quiere enfrentar juicio común porque está convencido de poder demostrar su inocencia.
Durante la mañana de este lunes, en la Sala Segunda de la Cámara Penal, los jueces Ernesto Keman, José Atenágonas Vega y Juan Carlos Peluc Noguera, arrancarán un juicio común con la lectura de la acusación, la declaración de los imputados, los testigos y demás pruebas.
En caso de que el mayor de los acusados no acepte ir a juicio abreviado, el destino de ambos será enfrentarse a un juicio común, debido que para abreviar es necesario que todos estén de acuerdo.