El resultado oficial de la autopsia precisó que el geólogo Carlos Varela no murió de forma violenta. Es decir, no recibió un disparó de arma de fuego, ni de arma blanca ni de un golpe, según lo confirmaron fuentes oficiales del Cuarto Juzgado de Instrucción.
Esos primeros resultados de la autopsia le fueron entregados en las últimas horas al juez Martín Heredia Zaldo, del Cuarto Juzgado de Instrucción. Allí también precisaron que era cierto que el profesional recibió un trasplante de corazón.
Pero la investigación no está del todo cerrada. Resta que los científicos del Laboratorio Forense terminen de investigar los órganos y tejidos extraídos al cadáver para descartar a ciencia cierta si no sufrió algún envenenamiento o una sobredosis de medicación, lo que también sería un crimen.
Esos resultados de los estudios tanatológicos podrían estar a fines de noviembre, según estiman los científicos.
La muerte del geólgo se convirtió en un escándalo cuando su hermano médico denunció en la fiscalía de Ana Lía Larrea la posibilidad de un crimen y no de una muerte natural.
Ante las sospechas del familiar directo, la fiscal Larrea requirió abrir una investigación y el juez Heredia Zaldo procedió a ordenar la exhumación del cadáver sepultado en el cementerio de la Capital, algo que la justicia no hacía desde hacía más de 10 años.
Gabriel Cortez, la viuda, contó detalladamente en Crónicas Policiales, por Canal 13 San Juan, que la salud de su marido era delicada porque había recibido un trasplante de corazón y era insulinodependiente.
Cortez no descartó, junto a su abogada María Filomena Noriega, demandar por daños y perjuicios al hermano denunciante.