Dos ancianos tuvieron una visita inesperada cuando estaban en su casa y un ladrón se metió por la puerta del patio y se escondió bajo la cama de la habitación. El hecho ocurrió justo después de que el malviviente asaltara a un remisero a pocas cuadras del lugar y escapara de la policía por los techos y fondos del Barrio Laprida.
Según explicó la policía, el hecho inició en las primeras horas de la tarde cuando Alberto Javier Díaz se encontraba en su vivienda con su remis y un joven, al que reconoció de la zona, se acercó para asaltarlo. El chofer entregó tanto el dinero como el tarifador del móvil y luego llamó a la policía y señaló a un menor con antecedentes que vive en la misma zona.
Ante la denuncia, los efectivos salieron en la búsqueda del ladrón y así empezó una persecución que terminaría poco después en una vivienda cercana, debajo de la cama de una pareja de ancianos. Es que el malviviente, que fue reconocido como el "Lagrimita Giménez", de 17 años y con un frondoso prontuario que incluye hasta un intento de homicidio, entró por la puerta de atrás de una casa y se escondió en una habitación.
Los dueños de la casa no se enteraron de la presencia del intruso hasta que la policía llegó a detenerlo ingresando a la vivienda.
Al momento de trasladar al algunos de los vecinos atacaron a la policía y rompieron el móvil donde iban el Subinspector Sergio Núñez junto al cabo Víctor Mallea, del Comando Radioeléctrico Central. Finalmente lograron la detención del ladrón junto al Sargento Walter Aballay y el cabo Olivera y los policías del Halcón 68 y la Motorizada 5.
Luego de minutos de tensión, pedradas y una moto que tiraron al piso, la policía se llevó detenido al joven ladrón. Algunos policías también sufrieron lesiones leves debido a la violencia de quienes defendían al ladrón y la policía detuvo a otra menor de edad.