A Zoe Aballay (3) la
niña que fue violada y luego asfixiada, se cree que por su propio tío, vivió su
corta existencia en un complejo contexto familiar. Con su papá preso por robo
agravado, su padrino sospechado de ser quien la violó y asesinó, su abuela
señalada como la encubridora Zoe Aballay vivió un infierno.
La nena es hija de
Cristian Aballay muy conocido en el ambiente delictivo que además estuvo
involucrado en el robo a un policía en una ripiera de Chimbas. En ese robo,
otro ladrón terminó muerto a manos de la víctima y Aballay preso en el Penal de
Chimbas acusado del delito de robo agravado en grado de tentativa.
Cristian Aballay, el papá de Zoe, en su paso por Tribunales.
Con Elena Mereles, mamá
de Zoe, Aballay tiene otra nena de 5 años. La hermanita de Zoe también estaba
la noche que mataron a la niña y luego de esto se mudó con su mamá Elena a la
casa de los Aballay.
Según la Policía, Elena
Merles se mudó a lo de sus cuñados porque en su casa del Lote Hogar 59,
Chimbas, "no se sentía segura y su familia estaba desarmada”.
En esa vivienda donde
ocurrió todo Zoe convivía con su mamá Elena; su abuela, Marcela Barrio nuevo,
ahora acusada de encubridora; su tío Fernando Mereles (19) y su tío, Esequiel
Mereles (24), acusado de ser el violador y homicida.
La noche que mataron a
Zoe su mamá había salido a bailar y la había dejado al cuidado de su abuela. En
la casa también estaban los dos tíos de la víctima y por eso la Policía cerró
el círculo rápidamente, ya que eran los únicos que estaban en la vivienda.
Su tío Fernando, también
estuvo sospechado al comienzo pero luego de tenerlo demorado por unas horas la
Policía lo liberó porque entendieron que no tenía nada que ver con lo ocurrido.
Fernando dio una nota a
Tiempo de San Juan en la que afirmaba tenerles miedo a los Aballay. "No fui al
velorio de mi sobrina porque los Aballay creen que yo le hice algo. Yo me
drogo, está bien, pero nunca le haría eso a una nena”, dijo Fernando a este
diario.
La abuela de Zoe, es
apuntada por la Policía como la encubridora. "En su juventud ejerció la
prostitución”, dijo uno de los investigadores. Al momento del crimen, Barrionuevo ya había
dejado esa actividad y se desempeñaba como empleada de un geriátrico, explicó
su hijo Fernando.
A pesar del contexto
familiar, las entrevistas familiares de los pesquisas de Homicidios a los
vecinos de la nena arrojaron un resultado positivo sobre su mamá Elena. Quienes
la conocen dijeron que siempre tenía muy limpias y bien cuidadas a las dos
niñas, "que era muy buena madre”, explicaron desde Homicidios.
Esequiel, el principal
sospechoso, era una de las personas de más confianza de Elena Mereles y hasta
lo había elegido como padrino de bautismo de Zoe.
La foto del bautismo de Zoe, junto a su padrino y principal sospechoso, Esequiel Mereles.
Pero, como suele suceder
en la mayoría de los casos de abuso sexual, la persona menos pensada puede ser
la más peligrosa.