Repercusión

El caso de la soldado Alcayaga no cierra

Circulan muchas versiones sobre el por qué de su huida del RIM 16 pero la familia no salió a aclararlas. El fiscal de la causa definió el relato como “confuso y con contradicciones”. Los pormenores de un hecho que movilizó a Calingasta y que se viralizó en los medios del país. Por Natalia Caballero
sábado, 12 de septiembre de 2015 · 09:36

En la misma semana desaparecieron tres jóvenes en San Juan, pero sólo uno de los casos despertó el interés colectivo de la población: el de la soldado Eugenia Alcayaga, una chica de 19 años de Calingasta que desapareció del RIM 16, ubicado en Mendoza.  Cómo hizo una familia humilde de Sorocayense para movilizar al Foro No a la Trata, a los medios de comunicación del país, a las policías de cuatro provincias y a los vecinos de Calingasta para esclarecer el hecho, sobre el cual pululan más dudas que certezas desde que apareció Eugenia. En la comunidad calingastina tildan de raro el caso y hay un dejo de decepción porque nadie salió a aclarar lo que sucedió. Hasta el fiscal de la causa, Hernán Ríos, definió el relato de la joven como confuso y con contradicciones.

La versión que dio el padre de la soldado, Pedro Alcayaga,  la última vez que estableció contacto con los medios aseguraba que a Eugenia le taparon la boca, que despertó en un camión en San Luis con una ropa diferente, que pudo huir, que cambió el chip del celular, que hizo dedo a un camionero y que llegó a Córdoba. También indicó que su hija actuó amenazada todo el tiempo y que al día de la fecha siguen recibiendo amenazas. Lo que nunca dijo Pedro es de donde provenían las llamadas.

Sobre la versión de Alcayaga, el fiscal Ríos dijo: "El relato que hizo la soldado Alcayaga es muy confuso, con algunas contradicciones. Ya se han confrontado partes de su relato con datos de la realidad y se han detectado extracciones del cajero que no coinciden con lo que dijo. Estas contradicciones nos hacen dudar”. El encargado de la investigación informó que se han pedido algunas pericias sobre la soldado, que incluyen una psicológica. Ríos añadió que no hay elementos para que el caso pase al fuero federal y que continuará a cargo de la investigación.

La familia Alcayaga es conocida en Calingasta. Viven en Sorocayense, una localidad ubicada entre Barreal y Villa Calingasta. Pedro Alcayaga, el padre de la joven, es un obrero que trabaja temporalmente en obras de construcción. Los hijos de Pedro son corredores de bicicleta y han competido, lo mismo Eugenia. La soldado de 19 años es reconocida en la comuna por haber sido una buena alumna con voluntad de acero, la secundaria la hizo en una escuela ubicada a 17 kilómetros de su casa y a pesar de la distancia no faltó nunca. La chica siempre quiso integrar las filas del Ejército y después de rendir, logró ingresar como "soldado voluntaria” al RIM 16, ubicado en Uspallata, localidad de Las Heras, Mendoza.

Todas estas cualidades de la familia Alcayaga fueron las que despertaron la solidaridad conjunta de los calingastinos cuando desapareció Eugenia. El padre de la joven fue el primero en alertar sobre la desaparición de la joven el 4 de septiembre, incluso aseguró que la chica lo llamó por teléfono pero la comunicación fue interrumpida. Al mismo tiempo, encendió las alertas al decir que su hija era hostigada por un superior en el RIM 16.

Según informaron fuentes periodísticas, la desaparición de Eugenia fue la primera de su tipo en el departamento, las otras desapariciones fueron porque los protagonistas se perdieron en la Cordillera. Además la familia Alcayaga es muy numerosa, el padre de la chica tiene 10 hermanos y cada uno tiene más de 7 hijos, por lo tanto todos los conocen en la comuna rural.

El contacto con el Foro No a la Trata lo realizaron en primer término allegados a la familia. Javier Alamino, integrante de la ONG, informó que fue gente cercana a los Alcayaga los que se pusieron en contacto con ellos el viernes 4 de septiembre a la noche. Querían que difundieran la imagen de la joven en los medios. Inmediatamente se comunicaron con la familia para ver los mecanismos a seguir para hallar a Eugenia. Fue por teléfono cuando el padre de la joven les confesó que Eugenia era hostigada por un superior.

Para Alamino el interés que despertó en la comunidad el caso fue por la vinculación con el Ejército. "El interés tiene que ver con el tema del Ejército, esa es la cuestión. Particularmente los conflictos que ella tuvo con sus superiores. Está todavía fresco el caso Carrasco”, añadió el hombre, quien dijo desconocer la causa de la desaparición de Eugenia, con quien aún no toman contacto. Lo que sí hizo el Foro cuando apareció la joven es contactarse con la familia para asesorarlos sobre los pasos a seguir en la Justicia.

Dos marchas realizó la población para exigir la aparición con vida de Eugenia. Una en el departamento y otra que los llevó hasta la puerta del RIM 16, ésta última incluyó una serie de incidentes hasta insultos e intentar ingresar por la fuerza al destacamento. El 8 de septiembre la Policía logró dar con la joven, que se encontraba en Río Cuarto.

La aparición se dio luego de que se detectara el uso de la tarjeta de débito de Eugenia en Córdoba. Tras la aparición de la soldado, los padres no salieron a aclarar qué pasó. Hubo sólo un comunicado difundido en los medios de comunicación, en el cual indicaban que la causa está bajo secreto de sumario pero que Eugenia no se fue por voluntad propia. Incluso la familia ha convocado a un hombre de apellido Rubiño, que hace de vocero. En el departamento a la gente no le cayó bien que no haya una aclaración de la familia sobre lo sucedido y circulan decenas de versiones sobre el por qué de la huida de la jovencita. En las redes sociales hicieron público su descontento, pudiendo apreciarse comentarios en las páginas de Facebook de las radios calingastinas.

Tiempo de San Juan intentó localizar a la familia. En diálogo telefónico con el padre de Eugenia, Pedro se excusó y dijo que tenía prohibido dar a conocer datos sobre su hija porque prima sobre la causa un estricto secreto de sumario. "No se va a hablar hasta que el abogado decida hacerlo”, añadió.

Desde el Foro No a la Trata, Alamino apuntó que el abogado de la familia es Pablo Salinas, un profesional especializado en derechos humanos de la vecina provincia. Salinas es muy conocido en Mendoza porque es uno de los querellantes en las causas relacionadas a delitos de lesa humanidad. En diálogo telefónico con Salinas, el abogado dijo que aún no se reúne con la familia Alcayaga pero que tenían prevista una reunión para el viernes 11 de septiembre a las 19 en su estudio.

Eugenia llegó a San Juan el mismo 8 de septiembre y prestó declaración el 9 en Mendoza. La joven no sale de su casa y se baraja la posibilidad de que venga a Capital por unos días hasta tanto haya más calma en el departamento que la vio nacer.

 


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