Una vez más la investigación de los efectivos de Leyes Especiales terminó con la detención de una "bruja", que le cobraba a sus clientes por trabajos de magia negra.
La mujer llamada Susana, de 46 años atendía en una vivienda de la calle Devoto, en Villa Krause, y se vendía como vidente, tarotista y curandera.
Las tarifas de la "bruja" variaban de acuerdo al trabajo que el cliente necesitaba y prometía solucionar problemas laborales, económicos y hasta romper parejas.
En el lugar los efectivos secuestraron velas, imágenes de santos y vírgenes y bebidas alcohólicas. También había varios líquidos, hostias, copones tipo caliz y consoladores, todos elementos que utilizaba para sus preparaciones y rituales.