DARIO AMAYA

Habla el abogado sospechado: “Nunca avisé que fueran a allanar”

Fue imputado e indagado por presunto encubrimiento a narcos. Rompió el silencio y aseguró que “la Policía Federal tuvo muy mala fe conmigo. Me culparon a mí para tapar su inoperancia”.
lunes, 27 de julio de 2015 · 10:44

Está imputado de presunto encubrimiento a una banda de narcotraficantes. Fue indagado y declaró dos veces, donde negó haber alertado sobre los allanamientos que la Policía Federal estaba por hacer, tras una investigación con escuchas telefónicas de más de un año que se terminó aguando por filtraciones. Se trata del abogado Darío Amaya, sobre quien pesa una causa judicial con final abierto.

"La Policía Federal tuvo muy mala fe conmigo”, aseguró el abogado Amaya a Tiempo de San Juan, y luego precisó por qué sostiene esa afirmación: "Me culparon a mí para tapar su inoperancia. Sacaron fotos de mi casa, a mis viejos, a mis hijos; tienen fotos hechas a mi mamá de un policía federal que se hizo pasar por cliente… la verdad es que tengo miedo que en algún momento me planten algo. Yo ando por lugares muy humildes, porque tengo clientes, y muchas veces les tengo que ir a cobrar. ¿Qué garantía tengo que no me van a poner algo?”, se preguntó el letrado.

Amaya está sospechado de haber alertado a un presunto narcotraficante con un llamado telefónico de que la Policía Federal le iba a caer en su casa. Ésa persona se comunicó telefónicamente con otros tres presuntos narcotraficantes y, cuando allanaron a la presunta banda, ya no había droga.

En otra causa que se desprendió de la investigación a la presunta banda narco hay más de 30 horas de grabación en 30 CD al abogado Amaya, a quien siguieron desde diciembre a mayo último. A diferencia de la presunta banda, el abogado Amaya nunca fue preso, ni siquiera demorado.

"En esas 30 horas de grabación no hay nada que permitiera una imputación de encubrimiento a alguien”, se defendió Amaya.

Sin embargo, el abogado sí reconoce que hubo un episodio que es materia de investigación en el Juzgado Federal: "La Policía Federal me paró en la esquina de San Lorenzo y Pueyrredón, me requisó y no me encontró nada. Yo le hablé a mi amigo y le dije lo que me acababa de pasar. Yo venía de la casa de mi amigo. Pero nunca le dije que eliminara evidencia ni nada por estilo. Y nunca avisé que fueran a allanar”.

La Policía Federal venía investigando a una presunta banda narco en una causa que lleva el número 18.431/4. Esa causa tendría varios detenidos por delitos vinculados al tráfico ilegal de droga. Se supone que ese llamado del abogado es que habría puesto en alerta a los presuntos narcos. Todo eso se conocerá con precisión una vez que el juez federal Leopoldo Rago Gallo dicte una resolución en esa causa.

El abogado Amaya reconoció que es "amigo” del sujeto al que le llamó y quien era investigado por la Policía Federal: "No era y nunca fue mi cliente. Sí lo conozco de la hinchada de San Martín. Viajamos juntos a Rafaela y Avellaneda. Pero nunca supe ni imaginé que mi amigo pudiera formar parte de una supuesta asociación ilícita”.
Ese sujeto está detenido en la causa por tráfico de drogas.

Respecto de la presunta vinculación con el empleado judicial Sergio Puentedura, quien está vinculado al robo de drogas del Juzgado Federal, sobre quien también se sospecha que frenó juicios por narcotráfico, el abogado Amaya aseguró que "a Sergio lo conozco como a cualquier otro instructor o empleado de un juzgado. Pero no tengo su número de teléfono, nunca hablé por teléfono con él y nunca me junté con él en ningún lado”.
La causa en la que está imputado e indagado Amaya, se venía tramitando en la Secretaría Penal N°4 del Juzgado Federal, donde trabajaba Puentedura como instructor.

El abogado Amaya tiene dos abogados defensores, Maximiliano Orozco y Jorge Olivera.

"Por una cuestión de lógica, si Amaya sabía que lo estaban investigando a su amigo, nunca le habría llamado por teléfono porque es algo obvio”, aseguró el abogado Orozco.

Mientras que Olivera informó que "no hay una prueba concreta para que procesen a Amaya. Corresponde un sobreseimiento. Además, en el hipotético caso de que existiera el llamado alertando del allanamiento, el delito no existiría porque Amaya nunca defendió al sujeto que allanaron y ahora está detenido, porque siempre fueron amigos, por lo que no hay encubrimiento”.

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