Mano propia

En 11 años, 4 ladrones muertos y uno herido por los "justicieros"

La muerte de 'el Gringo' Senatore no es el único caso en que las personas asaltadas se defendieron. El quinielero 'Carozo' o Montaña, el carnicero, entre algunos, debieron pasar por una situación similar. Repasá sus historias.
lunes, 27 de julio de 2015 · 11:39
Rubén Antonio "el Gringo" Senatore fue asesinado de un balazo por el propietario de la vivienda que el ladrón quería asaltar el sábado a la medianoche. 
  
Pero la muerte de Senatore no es la única en la provincia de casos de legítima defensa. Ya en el 2004 un finquero mató de un escopetazo a un ladrón, en el 2008 una familia asesinó a otro cuando ingresó a su vivienda para asaltarlos, y sin ir más lejos el quinielero Carozo y el carnicero Montaña se enfrentaron a la misma situación. 
 
Aquí un repaso por los casos: 
 
Caso Pedro

Don Pedro (se llama de otra manera pero se protege su identidad) mató de un escopetazo a un ladrón en la finca que cuidaba, en 2004, a pocos metros de su casa actual. El hombre no se mudó y en 2013 seguí trabajando en su finquita, pero vivía atormentado.
 
 "Yo siempre que me hizo falta algo lo pedí, no lo robé. A mí me robaron 10 veces, me dejaban  la puerta hachada, con una barreta hecha tira la madera y todavía hacerse de cuerpo adentro de la casa como una burla grande”, justificó el hombre en aquel entonces, quien estuvo demorado 72 horas hasta que caratularon su caso como de legítima defensa.

Matar al ladrón marcó un antes y un después en su existencia: "yo era muy tranquilo, nunca nadie se paró a insultarme o faltarme al respeto ni nada”. Después de que hizo justicia por mano propia, al hombre le volvieron a entrar ladrones en la casa. Y ahí la pensó  dos veces antes de actuar, mordiéndose los labios de impotencia. 

Caso Juan:  robo en su vivienda

María protagonizó junto a su esposo Juan y su pequeña hijita un caso de justicia por mano propia en 2008, en una vivienda que alquilaban en Capital (los nombres se cambiaron para proteger su identidad).

Era Nochebuena, y después de que su marido le disparara a un ladrón que estaba intentando entrar a su casa de madrugada, los familiares y vecinos de la villa del delincuente, contiguo al barrio, les quemaron todo. Desde ese mismo momento, aterrorizados, se fueron y nunca volvieron al lugar.

Ella recordó en una entrevista con Tiempo de San Juan que al ladrón muerto lo había visto con el grupo de los que extorsionaban a los vecinos. "A todos los vecinos se les metieron”, rememora. "Encima no es que esperaran que saliera una para meterse, sabían que estábamos adentro, entonces ¿qué buscan? Cuando ven que estás llegando ¿qué buscan? ¿plata o algo más? Mi hija tenía 3 años, estábamos los 3, ¿qué buscaban?”, se pregunta ella. 
 
Caso Carozo, el quinielero

Teresa Alba es la esposa de Luis Coll, más conocido como Carozo. Así se llama la agencia de quiniela ubicada en Ignacio de la Roza y Juez Ramón Díaz, que manejan otras personas desde hace poco más de un año. En ese lugar, Coll mató de un tiro a un delincuente en julio de 2010: se llamaba Federico Cornejo y tenía 18 años.

Teresa cuenta que después de ese trágico episodio, trataron de vivir una vida normal y que tuvieron custodia policial durante más de un año en el negocio. La mujer de Carozo dijo en una entrevista a Tiempo de San Juan que el delincuente que quedó vivo los había amenazado, que les dijo que cuando saliera los iba a matar y que los insultaba, pero nunca más tuvieron problemas. 

El juez que intervino en la causa la caratuló como "legítima defensa”. "Los 15 de julio pasan desapercibidos para nosotros. Si yo hubiera visto que era una cosa injusta, no sería vida la mía, pero ahí eran ellos o nosotros. No había otra. Tenía que disparar sí o sí”, había dicho Teresa en diálogo con Tiempo de San Juan.

Caso Miguel Ángel Montaña, el carnicero

El 30 de octubre de 2013 la vida del carnicero de 48 años en aquel entonces cambió para siempre. 

El ladrón, identificado como Mario Iván Jácamo (de 27 años) lo apuntó con un arma 38 milímetros en la cabeza mientras que el otro delincuente Carlos Néstor Straus (20 años) la redujo a María Eugenia Artero, la cajera de la carnicería "Fátima”, que estaba ubicada en calle República del Líbano y Paula Albarracín de Sarmiento, Rawson. En el medio de la desesperante situación, Montaña agarró coraje y forcejeó con el delincuente. Se armó una especie de batahola que terminó con Jácamo baleado y Straus prófugo (fue apresado el 15 de noviembre en Chimbas). 

Montaña estuvo once días detenido en la Comisaría 24. El 29 de noviembre del mismo año dijo a Tiempo de San Juan que pensaba irse a vivir a Mendoza o La Rioja por miedo a las represalias de la familia del ladrón. 
 
Intento de robo y asesinato en Capital
 
El sábado a la medianoche Rubén Antonio Senatore, de 42 años, alias "el Gringo" quiso robar con un cómplice una vivienda ubicada en calle 25 de Mayo entre Güemes y Caseros. Creyó que estaba vacía, pero su propietario, un hombre de más de 70 años, le efectuó un disparo de arma de fuego para defenderse cuando lograron entrar a la casa. Senatore murió desangrado y aún buscan al segundo delincuente. Para la justicia el damnificado actuó en legítima defensa.  

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