La familia Aguilar no puede salir del espanto en el que vive. Pablo Aguilar, ex jugador de rugby de los Pumitas, recibió las 11 puñaladas en un intento de robo en su casa exactamente a un año de que su hermano mayor, Federico Aguilar (40) chocara con una yegua suelta en la Ruta Nacional 141 y murieran su mujer y sus dos hijos.
Pablo perdió en aquella tragedia del 11 de julio de 2014 a su cuñada, Ana Yossa y a sus sobrinos Santiago (3) y Ernestina (7).
Ahora, en la madrugada de este domingo, Pablo Aguilar se enfrentó a un delincuente que habría entrado a robar a su casa ubicada en calle Sarmiento 557 Sur, en Capital, y recibió 11 puñaladas.
El violento episodio se produjo en momentos que Pablo y su actual pareja, Paula Arias, estaban en el interior de la vivienda en la que no había más personas. Pablo habría enfrentado a uno de los delincuentes y se cree que otro lo atacó a traición.
Habría sido en ese momento cuando ambos delincuentes descargaron su ira para con el deportista, asestándole 11 puñaladas.
Además de haber practicado rugby en un nivel de elite, Pablo es una persona muy deportista: además de practicar mountain bike, también tiene un gimnasio con Paula Arias.
Pablo tiene dos niños chicos de su anterior relación de pareja.
Su carrera con la guinda arrancó como Wing de la Universidad. Llegó a ser tricampeón Sudamericano con Los Pumitas; jugó el Mundial M-19 de Gales y fue el último sanjuanino en integar una selección nacional.
"Yo vivía detrás de Universidad y siempre iba con mis amigos a jugar a cualquier cosa. Hasta que un día, a los seis años, me senté a ver un partido de rugby solo y el entrenador me llamó, yo era tímido, no quería ir, el vino y me dijo: jugá. Me metí, no entendía nada pero jugué y me encantó. Recuerdo que era muy comilón nunca pasaba la pelota, me la daban y corría a marcar el try", comentó en el 2006 a medios locales.
A los 17 años Pablo Aguilar jugó para el Mendoza RC un partido contra la M-20 de Inglaterra.
"Ahí me vieron unos observadores de Buenos Aires y unos meses después me citaron a la preselección de los Pumitas. Tras salir campeón del Sudamericano M-19 dieron la lista para el Mundial de Gales´99, y quedé entre los 26. Jugué de titular y salimos séptimos, fue un sueño para mí. Después gané dos Sudamericanos más con la M-21", recordaba hace 9 años.
Federico, que siguió viviendo en Córdoba luego de la tragedia en la que perdió a su esposa y sus dos pequeños hijos, todavía no viaja a San Juan, aunque esperan que lo haga en las próximas horas o mañana.