Un allanamiento de la División Drogas Ilegales terminó con dos patrulleros rotos este miércoles por la tarde. El procedimiento fue a raíz de una investigación de los efectivos que indicaba que en el barrio Noroeste III funcionaban dos kioscos de venta de droga.
Al llegar al lugar los efectivos fueron recibidos con pedradas por parte de los vecinos que rompieron dos móviles policiales.
En el lugar los uniformados secuestraron más de 100 porros, licuadoras, ralladores y cerca de 8000 pesos en efectivo. Ambos procedimientos se realizaron en simultáneo en dos viviendas de la manzana G y C del mencionado barrio.
Sin embargo y a pesar de las agresiones recibidas ningún uniformado resultó herido y del allanamiento resultó la detención de un hombre y una mujer, mayores de edad, señalados como los administradores de los kioscos de droga.