Hace dos meses el hallazgo de 39 huesos en un lugar inhóspito de la playa Lamaral, Cuesta del Viento, generó un misterio que ahora fue finalmente develado por un médico forense, al descartar la hipótesis de que los restos pudieran ser de los pescadores perdidos en ese lago en el 2006.
Alejandro Muro y Pablo Martín fueron los pescadores que murieron ahogados en 2006 cuando la lancha en la que viajaban se dio vuelta a raíz de un temporal en Cuesta del Viento. Los cuerpos de ambos nunca fueron encontrados y cuando el pasado 25 de diciembre aparecieron restos óseos bajo una lancha abandonada en el dique, se especuló con que pudiesen ser ellos.
Sin embargo, las pericias del médico forense, Eduardo Recabarren, echaron por tierra la teoría de los pescadores ahogados, al descubrir que los huesos hallados pertenecían a una mujer indígena.
Así lo confirmó a Tiempo de San Juan el profesional quien además agregó que las 39 piezas óseas serán derivadas a la UNSJ para su correspondiente estudio.
"Los huesos pertenecían a una mujer de unos 50 años con características indígenas”, explicó Recabarren. Fueron las características del cráneo hallado lo que llevó a los forenses a esta conclusión "la forma de sus pómulos y la dentadura indicaban que se trataba de una mujer y de que no eran recientes”, aclaró el perito.
Entre los huesos hallados había vértebras, parte de una pelvis, un fémur y parte de un hueso de un talón, entre otros. Según indicó Recabarren, es muy probable que en el lugar haya existido algún tipo de cementerio indígena por lo que ahora la tarea de descubrir la procedencia de los restos será de los profesionales formados en la UNSJ para tal fin.
"El informe ya fue remitido al juez que tiene que decidir qué destino van a tener los huesos, pero yo sugerí que fuera a la Universidad, para su estudio”, concluyó.