Pamela Carrizo no paró de llorar en todo el programa. Con
tremendo sentimiento contestó una a una las preguntas que le hizo Gustavo
Martínez Puga en su programa Crónicas Policiales, y que este martes tuvo como
figura central a la viuda de Jorge
Moreno, asesinado de un tiro la noche del 13 de julio de este año.
Como se recordará, Pamela fue arrestada el mismo día del
velorio de su difunto esposo, sindicada por la Justicia como principal
sospechosa del asesinato del minero. Se la involucró incluso en un triángulo
amoroso en el transcurso de una investigación que movió los cimientos de la
sociedad sanjuanina por sus características.
Para colmo, el mismo día trascendió que habían atacado a
puñaladas a Pablo Aguilar, un ex rugbier domiciliado en Capital y que salvara
luego su vida de milagro, por lo que la sensibilidad pública estaba a flor de
piel.
Sin embargo y antes que Pamela se metiera de lleno en el
programa, Martínez Puga tuvo unas palabras con el defensor de la viuda, el doctor Fernando
Chávez. El abogado dijo que a su juicio
la investigación por el crimen de Moreno fue precipitada, y por eso hubo seis
personas sospechadas que finalmente y al día de hoy están en libertad, y el
caso continúa sin resolverse.
Chavez dijo que su defendida fue liberada luego de tres
meses de cárcel por falta de mérito, y que en febrero solicitará su
sobreseimiento definitivo. Por otra parte, seguirá en paralelo su lucha por la
recuperación de los hijos de Pamela, quien actualmente están en la custodia de
sus abuelos paternos y a los que su madre se ajusta a un régimen de visitas
hasta tanto la Justicia se los reintegre.
El abogado de Pamela Carrizo dijo antes de ceder la palabra
a la viuda que tiene la sensación de que el asesinato de Jorge Moreno quedará
impune. Responsabilizó al juez Jorge Toro de haberse dejado llevar por el ritmo
de los investigadores quienes trabajaron en dos frentes: uno sentimental y que
involucró a Carrizo y dos hombres, y el restante por la presunción de intento
de robo y homicidio.
Preguntada sobre el final de su silencio ante los medios,
Pamela le dijo a Martínez Puga que no lo hizo antes porque tuvo miedo a la
repercusión que hubo del caso en la sociedad. Una de las primeras frases
sentidas de la viuda fue rescatar el hecho de que ella y su marido, a pesar de
los problemas de pareja, estuvieron muy unidos desde el principio de la
relación, tal es así que cuando se quedó embarazada, Jorge Moreno, quien en ese entonces tenía 19
años, asumió su parte de responsabilidad y de inmediato salió a buscar un
trabajo para sustentar a la familia que ya se gestaba.
La viuda dijo que durante diez años fueron el uno para el
otro, y que tuvieron problemas de pareja como todo el mundo, pero que siempre
los solucionaron para seguir para adelante. Sin embargo y preguntada sobre la
veracidad de mensajes de texto de celular que la involucraban con algún tipo de
infidelidad, la mujer dejó ver que los mensajes existieron, pero que por la
existencia de hijos en común solucionaron sus problemas de pareja con Moreno.
Luego de pasar tres meses en la cárcel, sindicada como
sospechosa de tener relación con el asesinato del minero, Pamela dijo que haber
caído en esa situación fue lo peor que le sucedió en su vida. Inmediatamente
agregó que tiene miedo de que el crimen y todo el sufrimiento que vive la
familia quede impune.
Transportada a la noche del 13 de julio de este año, Pamela
relató que estaba durmiendo cuando escuchó un ruido y el grito de su esposo.
Cuando se levantó y llegó al comedor, lo encontró tirado en el piso, mientras
que una persona huía con su televisor en una mano y un arma de fuego en la
otra.
En los videos que acompaña este artículo, la mujer cuenta
con detalles el resto de la odisea vivida esa noche, qué sucedió con los
celulares involucrados en la causa, y por los cuales cayó bajo sospecha hasta
un hermano de ella. También habló de la relación con otros sospechosos de la
causa, a quiénes conocía y a quienes dijo no haber visto en su vida.
Hoy, Pamela Carrizo lleva escaso tiempo en libertad por
falta de méritos, hace bizcochuelos para reunir algo de dinero y agasajar con
alguna que otra compra a sus hijos, a quienes los ve apenas unas horas por
semana, y llora por su marido muerto, sus pertenencias en manos de sus suegros,
al igual que sus hijos, por su casa que ya no habita y por su familia y su vida
desintegrada.
Lloró frente a las cámaras de Canal 13 y les dijo a los
televidentes que no va a perder la esperanza de que la Justicia encuentre a los
culpables. Sobre las dudas que generó el asunto de la infidelidad en la
sociedad, dijo que no hay que juzgar a las personas sin conocerlas, hablando del escarnio que sufrió y que conoció a través de los medios de comunicación. Dijo que hoy no tiene nada, pero que además
de justicia por el crimen de su esposo seguirá luchando para recuperar a sus
hijos.
Mirá los videos de la entrevista completa: