DÍA DE FURIA

Escándalo y humillación: la interna en la detención de la policía zondina

Terminó presa por amenazar de muerte a sus compañeros. Desde la comisaría algunos dicen que la provocaron y que le hacían burla. Le decían “la loca” porque no podía llevar el arma reglamentaria.
jueves, 10 de diciembre de 2015 · 07:09
Que le hacían la vida imposible, que hablaban a sus espaldas y que lograron sacarla o que estaba "loca” y paranoica con sus compañeros. Estas parecen ser las dos versiones que en este momento se enfrentan en la Comisaría 14 de Zonda donde todo es un escándalo después de la detención de una agente por amenazar de muerte a dos de sus compañeros. 

Se trata de Jésica Tapia, de 34 años, una uniformada que al momento de ser detenida ya llevaba 7 años trabajando para las fuerzas de seguridad y nada más que un mes en la Seccional zondina. 

Según fuentes policiales el día que la agente enfureció y amenazó a dos de sus compañeros de guardia había peleado, por la mañana, con el jefe de la dependencia, el comisario Gustavo Cortéz. 

"Ese día el jefe le dijo que se fuera y le hizo una insubordinación” explicó una fuente cercana a la agente. Sin embargo, no saben por orden de quién, por la tarde Tapia volvió a trabajar y fue cuando se desató el infierno. 

"Ahí viene la loca”, era la frase que algunos de los compañeros de Tapia usaban para hostigarla, contó una fuente de la comisaría. El conflicto era con dos policías en particular y esa noche del 28 de noviembre amenazó al oficial Adrián Martín y a la agente Yohana Sanduai, quienes luego radicaron la denuncia en Seguridad Personal junto al comisario Cortéz. 

"Todo empezó porque el oficial le dijo que fuera y se colocara en el puesto de centinela que es el policía que está con el chaleco en la puerta de la comisaría y sí o sí tiene que tener arma”, detallaron las fuentes.

Tapia no tiene arma reglamentaria desde antes de llegar a la comisaría de Zonda y sus compañeros sostienen que es por problemas psicológicos. Es más fue ese detalle en particular lo que desató la pelea que terminó con la agente presa y luego liberada por no tener antecedentes penales. 

"Ella le pidió a la agente que llevaba el libro que le diera salida como corresponde porque ella no tiene arma entonces no podía ocupar ese lugar de centinela y parece que la otra policía le dijo que no y ahí se armó el lío”, contaron desde la comisaría. 

Lo cierto es que esa noche Tapia terminó castigada en un rincón, cual niño de primaria, con el chaleco puesto adentro de la comisaría. "La humillaron y ella estalló”, contaron cercanos a la joven que esa noche amenazó con denunciar al oficial y a la agente que supuestamente se burlaron de ella. Pero la discusión pasó de claro a oscuro y terminó con una contundente frase que envió a Tapia a prisión "te voy a matar hijo de puta”. 

Cuando Tapia fue a Seguridad Personal a radicar una denuncia contra sus compañeros terminó adentro del calabozo de la Brigada Femenina. 

Ahora es investigada por Control de Gestión, el organismo contralor de las fuerzas policiales y según sus compañeros quedó suspendida sin goce de sueldo. 

Por lo pronto el oficial y la agente que la habrían hostigado ya fueron llamados a declarar y hay una causa penal en el Segundo Juzgado Correccional a cargo de la jueza, Carolina Parra. 

Del otro lado, aseguran que Tapia estaba loca y "siempre se perseguía si alguien la miraba mal, estaba muy susceptible”. 

Si bien la policía fue puesta en libertad aún hay una causa en su contra en la Justicia y un sumario interno podría desencadenar en su expulsión de las fuerzas. 

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