Las antenas de telefónica ubicadas en lugares remotos de la provincia se convirtieron en el blanco fácil de los delincuentes el día que se dieron cuenta de que los caños de cobre que se utilizan en telecomunicaciones se valúan en 720 dólares el metro. Sin embargo, el robo de la semana pasada a la estación de Telefónica, en el cerro Villicum, ocasionó más daño del esperado y dejó a Jáchal e Iglesia incomunicados por 18 horas. Según informaron especialistas del sector, la batería que se llevaron cuesta 18.000 dólares.
Jáchal e Iglesia son dos departamentos que por su ubicación geográfica se encuentran alejados de la Ciudad de San Juan, con todos los inconvenientes que esto acarrea. Pero la semana pasada el caos fue mucho más grande y quedaron incomunicados sin telefonía móvil y fija por 18 horas. Luego de ser restituido el servicio, 12 horas después, los jachalleros volvieron a quedar aislados del mundo por "fallas técnicas”, según declararon desde la empresa.
Pero ¿qué fue lo que se llevaron los malvivientes del Cerro Villicum? ¿Y por qué quedaron dos departamentos incomunicados por tanto tiempo?
Tiempo de San Juan dialogó con el subsecretario de Telecomunicaciones de la Provincia, el ingeniero Luis Nappa, quien aseguró que este fue "un robo sin precedentes, por el perjuicio que ocasionaron y el monto de lo que se intentaron llevar”, explicó el funcionario.
EL ROBO
El pasado 9 de septiembre, cuatro ladrones que se movilizaban en un automóvil se dirigieron al Cerro Villicum, en Albardón, donde está ubicada la antena de Telefónica que abastece de señal a Jáchal e Iglesia, una repetidora del Canal 8 y equipos de la Policía de San Juan, e hicieron estragos.
El lugar donde se encuentran los equipos es una zona de muy difícil acceso. "Nosotros cuando vamos tenemos que subir en 4 x 4, así que estos dejaron el auto abajo y caminaron hacia arriba aproximadamente 2 kilómetros”, dijo el ingeniero.
Una vez en el conteiner y base de la antena, rompieron cámaras de seguridad, una alarma, se robaron 3 metros del cable que recorre la antena desde la base hasta la punta y una batería, de telefónica. Además hicieron destrozos en la repetidora de Canal 8 y se llevaron radios de la Policía de San Juan.
Cuando personal de la Comisaría 18 llegó, tenían todo embalado y estaban listos para partir. La batería, que es lo que más valor tenía, fue abandonada 70 metros hacia abajo y creen que es porque no soportaron el peso del aparato que es similar a la de un auto pero mucho más grande y pesada. Tres de ellos fueron detenidos y uno continúa prófugo.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho ya que cuando cortaron los cables dejaron incomunicados a dos departamentos por 18 horas.
MATERIALES EN DÓLARES
Nappa contó que los robos a la antena del Villicum y a otras ubicadas en lugares alejados, son moneda corriente y que si bien ya están acostumbrados a tener que reponer lo que se llevan es la primera vez que el daño es tan grande. "Algunas cosas valen dólares, unos cuantos miles”, manifestó Nappa aunque no quiso especificar el monto exacto.
Tiempo de San Juan dialogó con un especialista del sector que explicó que la batería que al final no se llevaron, marca Kronner, es importada de Estados Unidos y tiene un valor de 18 mil dólares, que traducido a pesos equivale $151.560 (dólar oficial).
Sin embargo, el especialista también aclaró que no hay mercado en Argentina para ese tipo de equipos, porque no es algo que se pueda utilizar en otra cosa que no sea las antenas de telefonía.
Por su peso, la batería fue abandonada a los pocos metros de la antena y fue repuesta en pocas horas. El cobre, sin embargo, sí es algo que se ha convertido en el blanco de los robos, debido a que al fundirlo se puede vender en cualquier recuperadora.
Trascendió que el precio del caño de cobre corrugado es de 720 dólares el metro y que los malvivientes alcanzaron a cortar uno 3 metros, lo que se traduce en $18.187.
Caos en Jáchal e Iglesia
Jorge Barifusa, intendente de Jáchal, se mostró muy molesto por el robo que dejó al departamento 18 horas sin conexión. "De por sí el servicio que tenemos ya es bastante deficiente pero desde que pasó lo del Villicum seguimos teniendo cortes que duran hasta dos horas”, explicó el intendente.
En Iglesia, la incomunicación no fue tan grave como en el departamento vecino, debido a que según afirmó el intendente Mauro Marinero, poseen otras alternativas al Villicum.
"Nosotros utilizamos torres que tiene Barrick para llevar señal a la mina de Veladero, si bien se notaron interrupciones y saturación, el corte no fue de igual magnitud que en Jáchal”, explicó Marinero.
Según el intendente, tienen una torre en el Cerro Coronel, que también ha sufrido múltiples robos pero que fue lo que los salvó cuando destrozaron la antena del Villicum porque la señal iba directamente hacia allí.
El día que San Juan quedó incomunicado
El pasado 12 de mayo algo similar a lo sucedido en Jáchal e Iglesia pasó en el Gran San Juan. La provincia estuvo incomunicada por cuatro horas porque una retroexcavadora rompió la fibra óptica que abastece de internet y telefonía móvil a la provincia.
Por ese lapso de tiempo no se tuvo acceso a Internet, ni realizar llamadas o enviar y recibir mensajes de texto a celulares de las empresas Claro y Movistar, tampoco funcionaron los posnet y colapsó el sistema bancario.