El sábado último un carretero que se ofrecía para trabajos de limpieza en algunas viviendas, entró a una casa de un barrio de Capital y se llevó un loro.
La dueña de la propiedad, llamada Mayra, contó que se trata de un sujeto que anda en una carretela verde al que ella le pagaba para que limpiara la cuneta, entre otras cosas y le ayudaba con ropa para sus hijos.
El hombre ingresó a la casa para robar, pero en lugar de llevarse objetos de valor económico, sólo se llevó un loro que la mujer tenía de toda la vida.
Dos días después Mayra logró dar con su mascota, tras seguir una pista de los vecinos que le decían que habían vendido al animal en una casa cercana a la suya.
Es por esto que Mayra se dirigió al lugar y cuando llegó y comenzó a hablar con el supuesto comprador el loro le gritó desde el interior de la casa “parece que mi loro me reconoció la voz y me empezó a gritar ¡Mamá, mamá!, aseguró la señora.
domingo 10 de mayo 2026




