Tres chicos de 3, 7 y 8 años llegaron al hospital Rawson con heridas de arma blanca y golpes, y el hecho desató la investigación policial que terminó con los padres de los chicos detenidos.
Tanto el padre, de apellido Páez, como la madre, de apellido Villarroel (y embarazada de 7 meses) tienen numerosas entradas a la policía.
En principio la policía trabajaba en una línea de investigación que apuntaba, en base a la denuncia de la madre, al padre como agresor de los menores y de ella misma. Los niños presentaban, en el caso de las nenas de 7 y 8 años, profundas heridas de cuchillo en las piernas y los glúteos, y el niño de 3, golpes en todo el cuerpo. Las heridas son tan profundas que en el hospital las dejaron internadas porque no podían movilizarse por sí mismas.
Por esta denuncia de la madre la policía rastró al padre hasta el Barrio Costa Canal II donde lo detuvo. Páez ofreció resistencia y hasta le provocó, a ladrillazos, importantes daños a un patrullero.
Ya detenido, el hombre negó haber sido el responsable del aberrante hecho, y comenzó a trabajarse con otra teoría.
Podría ser que el padre llegara hasta la casa donde vive la mujer con los niños y la hubiera agredido por estar embarazada de otro hombre.
En ese escenario, se especula con que la mujer, como una venganza contra el progenitor de los niños, los hubiera agredido.
El caso ya está en manos de la Dirección de la Niñez e instruye la causa el juez Maximiliano Blejman.