En los alegatos, Herrero Martín, el abogado defensor del remisero, hizo hincapié en la versión de la legítima defensa, apelando a los informes médicos que acreditaban los golpes que le habría propinado la víctima a Cuenca, en medio de la discusión.
"Esta versión está probada, no sólo por lo que declararon los testigos que vieron manoteos dentro del remis, sino porque está el informe médico, Cuenca tenía golpes en el lado derecho de la cara, donde estaba el pasajero (Peñaloza)", explicó la defensa.
Además se refirió a las contradicciones de la única testigo presencial, que cambió su versión cuando declaró en el juicio: primero dijo que el remisero dio la vuelta al auto y le disparó a corta distancia a Peñaloza y en la audiencia manifestó que Cuenca disparó subido al zócalo del vehículo con la puerta abierta.
Al respecto, el Fiscal de Cámara, Gustavo Manini, manifestó que el cambio de la versión de la testigo se podía deber a que ya han pasado dos años desde que ocurrió el episodio y pidió 16 años para Cuenca, por el delito de homicidio agravado por uso de arma de fuego.
Por otra parte, desde la defensa del remisero pidieron el mínimo y adelantaron que se trata de una pena excarcelable.
Se estima que este jueves, luego de que Cuenca haya dicho las palabras finales, el tribunal tendrá el veredicto para el remisero.
El chofer Pablo Cuenca cayó preso el 29 de julio de 2012 tras haberle ocasionado la muerte a un cliente que viajaba con él en el asiento del acompañante, de un móvil de la remisera Sumampa.
Según la versión del remisero, el disparo se produjo tras una fuerte discusión con su pasajero, Peñaloza, quien lo habría agredido a golpes de puño y apuntado con un arma.
El revólver nunca apareció y la justicia deberá determinar si efectivamente se trató de un homicidio en legítima defensa o si la discusión llegó a tal punto que culminó con Cuenca sacando un arma y disparándole a su pasajero.




