La familia de Andreas Colli no tiene consuelo por la muerte no esclarecida del andinista en el año 2002. En aquella oportunidad Colli intentaba escalar el Mercedario, pero algo sucedió en el medio y termino desapareciendo del mapa. Ahora apelan a dar su versión de los hechos mediáticamente y al apoyo del embajador de Alemania en Argentina.
La via de comunicación que han encontrado los familiares son los comunicados que envían a través de Radio Manantial y Tiempo de San Juan en donde arrojan acusaciones fuertes, sacadas de una investigación particular que ellos están llevando a cabo, contra las versiones oficiales y contra la investigación judicial a cargo del Juez Zavalla Pringles.
La familia señala como una falsedad la versión que habrían atestiguado unos americanos en la investigación. “Los gendarmes acusan a unos americanos de haber encubierto estas huellas patentes incluso hasta 2006 (en el área de la Laguna Blanca). Sin embargo, nosotros encontramos a los americanos que nos dijeron que nunca estuvieron en la laguna”.
Por otro lado, los alemanes tienen la teoría de que Colli falleció un 18 de diciembre, por lo que disparan contra un testigo que dijo haberlo visto el 26. “Dicho testigo dice haberle visto el 26 de diciembre, después de Navidad, desde el coche, incluso en la oscuridad y haberle reconocido y descrito con precisión. ¿Quién dio la descripción personal? El coche de empresa no tenía ningún viaje previsto ni siquiera salió de camino. Este falso testimonio solo se conoció años después”, dice el comunicado.
Luego, el comunicado expresa que hay otra falsedad notoria cuando se apunta a que el andinista estuvo más alto de lo que para ellos estuvo realmente y que además se incorporaron dos testigos falsos de nacionalidad italiana que dicen haberlo visto, pero sin embargo nunca estuvieron en la montaña.
La familia expresa en éste, como en otros comunicados que todo se tató de un crimen. Otra de las posturas que sostiene la familia está basada en la aparición de la mochila de Colli con la ropa térmica. Para ellos esto es la prueba de que fue un crimen porque el andinista no pudo haber ido desnudo y descalzo al lugar donde supuestamente murió. “Cuando apareció la mochila (…) faltaba su cámara analógica con los carretes y toda la gran cantidad de dinero en efectivo, pero curiosamente su calzado Merrell, el que llevaba puesto, sí estaba en la mochila. ¿Quién le quitó los zapatos al muerto? También estaba dentro toda la ropa térmica. Se sabe a ciencia cierta que Colli solo llevaba una mochila en su viaje, así que tuvo que estar desnudo en la pared este. En Alemania quedó claro que no había sido un accidente, dado que los autores han cometido demasiados errores”, dice el envío.
Otra dura prueba en la que confía la familia de Dan es otro testigo. El comunicado dice “Hubo otro testigo de la desaparición de Colli que dijo que había oído a una persona decir y explicar exactamente, al escuchar involuntariamente una conversación ajena, que unos policías borrachos habían contado durante una barbacoa lo que le habían hecho al alemán, que lo habían quemado en el horno del hotel”.
Nada consuela a la familia del alemán, que a pesar de los años, no desisten de la investigación y el pedido de justicia en el caso de Andreas.
A continuación el comunicado completo:
¿Sigue existiendo la posibilidad de que fuera un accidente en el Cerro Mercedario?
1. Colli no fue depositado al norte, en El Molle, por debajo de la laguna, sino que fue desviado con engaño a la Gendarmería Nacional de Santa Ana, hacia el sur. Hasta ahí, ese día 15 de diciembre a las 17:00 horas, iba acompañado de dos jubilados que hacían de traductores. Ya estando solo recibió unas últimas órdenes subrepticias, más bien prohibiciones. Debe volver, por lo tanto el 16 de diciembre estaba en la Laguna Blanca. Según el lugar de las pistas concretas, solo llegó hasta diversos puntos de la arena de la laguna, en los cuales toma fotos con carrete y practica el trekking. Los gendarmes acusan a los americanos de haber encubierto estas huellas patentes incluso hasta 2006. Sin embargo, nosotros encontramos a los americanos que nos dijeron que “nunca estuvimos en la laguna” poniendo en entredicho a la Gendarmería. Solo en 2007 se puede demostrar, gracias a varias declaraciones, que exactamente el 17 de diciembre Colli volvió a descender de la laguna en dirección a Barreal siguiendo la pista de vehículos hacia la Quebrada del Río Blanco. Se sabe incluso que llevaba puesto calzado de la marca Merrell. Con seguridad siguió fotografiando el camino de regreso. ¿También el puente de Las Juntas con los gendarmes? Sigue llevando su mochila ya está a 55 km de distancia. El 18 de diciembre está muerto.
2. La mañana del 19 fueron reemplazados todos los gendarmes de Las Juntas. Hasta Barreal hay otros 45 km. Pero no llega ahí con vida. Los gendarmes dicen que Colli no volvió el 22 de su gran gira planeada, incluida la subida a la cima. ¿Están callando un regreso anticipado que tenga relación con el sucio truco de Santa Ana, que solo permite realizar un recorrido muy corto? ¿Hubo un amigo especial – ¿para entregar dinero? - protector dentro de los gendarmes de vigilancia que fuera reemplazado el día 20/21? ¿Se están salvando de forma genial de la justicia con una búsqueda inmediata y extraordinariamente grande? Todo ello gracias a las buenas huellas que dicen obtener desde la laguna hacia abajo, aunque solo son visibles por poco tiempo y que no se preocuparon en salvaguardar, y a un testigo que asegura haber visto a Colli con vida en una carretera comarcal. Dicho testigo dice haberle visto el 26 de diciembre, después de Navidad, desde el coche, incluso en la oscuridad y haberle reconocido y descrito con precisión. ¿Quién dio la descripción personal? El coche de empresa no tenía ningún viaje previsto ni siquiera salió de camino. Este falso testimonio solo se conoció años después. La supuesta búsqueda y los encubrimientos de las pruebas es enorme. Se trata del caso criminal más importante de todos los tiempos dentro del mundo de los montañeros en los Andes.
3. Como este engaño acabó fracasando, se decidió que debía tratarse de un accidente en la pared este por causa de una grieta del glaciar. De repente, y sin tener ninguna pista que lo avale, se supone que Colli debía estar más alto; sin embargo, él nunca siguió ese camino. También falta el equipo de nieve necesario para escalar una pared de hielo tan grande y empinada. Además, está ese engaño largamente preparado con dos lugares donde supuestamente se hallaron la mochila, demasiado lejos de la pared este, a tres kilómetros poco lógicos (hay dos instigadores, pues si se hubieran puesto de acuerdo hubiera bastado con un supuesto lugar de hallazgo) y la presencia de italianos que nunca estuvieron en la montaña, todo ello resultó desastroso para los que ayudaban a esclarecer el caso. Durante años hubo que comprar testigos falsos que sostuvieran esta enorme falsedad, además de preparar dos supuestos lugares donde se colocaron mochilas ajenas con huellas en el suelo.
4. Las páginas del libro de huéspedes del hotel fueron arrancadas a partir del día 20 de diciembre. Se sabe que el director del establecimiento estuvo a menudo y de forma llamativa en San Juan, su domicilio principal, asimismo, hacia el año 2005 estuvo volviendo ahí de manera permanente.
Cuando apareció la mochila con un truco totalmente planeado en enero de 2007 en el piso de un baqueano se vio que faltaba su cámara analógica con los carretes y toda la gran cantidad de dinero en efectivo, pero curiosamente su calzado Merrell, el que llevaba puesto, sí estaba en la mochila. ¿Quién le quitó los zapatos al muerto? También estaba dentro toda la ropa térmica. Se sabe a ciencia cierta que Colli solo llevaba una mochila en su viaje, así que tuvo que estar desnudo en la pared este. En Alemania quedó claro que no había sido un accidente, dado que los autores han cometido demasiados errores.
Pero ¿dónde se quedó Colli, entonces? De los informes del caso judicial se sabe que:
a) Un gendarme pidió a una persona que se callara de inmediato. Dicha persona oyó una conversación dentro de la gendarmería, lo cual provocó que el guardia le dijera “Ni una palabra, si no iremos todos a la cárcel”. Se le ofreció dinero por su silencio que rechazó. Sin embargo sí aceptó un regalo que posiblemente hoy en día siga existiendo. La increíble declaración tuvo que clasificarse como fidedigna tras una investigación especial relacionada con la persona. También se sabe que este policía iba diariamente a la iglesia ¿...oraba por algún alma?
b) Hubo otro testigo de la desaparición de Colli que dijo que había oído a una persona decir y explicar exactamente, al escuchar involuntariamente una conversación ajena, la siguiente frase extraída de declaración expresa: “Que unos policías borrachos habían contado durante una barbacoa lo que le habían hecho al alemán, que lo habían quemado en el horno del hotel“. (Nota: ¿Se hizo hasta el final?).
c) En la primavera de 2007 otra persona le dijo a la abogada, cuando estuvo en Barreal, que debería preguntar a su exmarido, que él sabía exactamente qué se había hecho con Colli…
d) Agosto de 2007: el gendarm A. amenaza públicamente a un habitante de Barreal, diciéndole que si no deja de hacer algo determinado acabará como el alemán. Este agente estuvo en las Juntas hasta el 18 de diciembre de 2002. Por lo tanto, debe de saber exactamente que lo que pasó no fue un accidente.
Todos los hechos están extraídos de las actas del juzgado. Sin embargo, los jueces de San Juan inician una búsqueda del lugar del accidente tras otra en la montaña ¿han olvidado lo que está en las actas? ¿Está tan ocupada la justicia de la región de S. Juan para que no pueda obtener ningún resultado, porque se colocaron pruebas conscientemente que las mismas actas desmontan fácilmente como falsas?
Nosotros suponemos que hay restos humanos, basándonos en un motivo clarificador que apareció en San Juan en abril de 2009, cuando se encontró una extraña parte de un esqueleto que se extrajo del alcantarillado. Sin embargo, no hemos podido obtener el resultado concreto de las pruebas de ADN a pesar de haberlo solicitado formalmente al tribunal. Solo pedíamos una breve, clara y simple respuesta afirmativa o negativa.
La defensa desistió, solo la embajada alemana de Buenos Aires sigue apoyándonos y nos parece que se hace respetar. Quizá consigamos que un juez estatal se ocupe del caso como con Raúl Tellechea de San Juan, de quien también se ocupó el juez P. Zavalla. No podemos convocar una manifestación solo nos queda rogar la ayuda del embajador alemán como última instancia.
La policía alemana ha hecho interrogar entre tanto a los escaladores de Austria.
¿Cuándo tomará también declaración a los italianos, cuándo recuperará lo que el juez ha fallado?
Todo esto no solo resulta aterrador sino también infinitamente terrible, especialmente para los familiares de Andreas Colli, indica el comunicado.