La policía de Criminalística secuestró en la casa de los padres de Miguel Ángel Palma, en Calle 7, metros al este de Vidart, Pocito, el casco con manchas de sangre que pertenecía a Cristina Olivares, la joven madre que asesinaron de 140 puñaladas el 7 de julio último.
Ahora analizan si la sangre hallada en el casco color negro, tipo motocross, pertenece o no a Cristina. Pero ya el hecho de que estaba en la casa de los Palma significa una prueba más para vincular a Miguel Ángel Palma con el crimen. Y también podría significar una evidencia contra la familia del muchacho, por un presunto encubrimiento.
El casco y una campera negra eran dos de los elementos de Cristina que no habían sido hallados tras el crimen. La campera sigue sin aparecer.
Cabe agregar que ya la policía secuestró tres vehículos de la familia Palma, a los que sometió a pericias para ver si tenían o no rastros de sangre de Cristina.
Olivares fue asesinada en la noche del sábado 7 de julio, cuando fue a buscar a Palma, su ex pareja, para que se quedara con sus hijos. Por el salvaje crimen hay cuatro detenidos: Palma, por presunto instigador, Rosa Videla –su novia-, como la presunta autora; Eliana Corvalán, cuñada de Rosa, como partícipe; y Ramón Videla, hermano de Rosa, como cómplice.
La familia Olivares está convencida de que la familia Palma tuvo más responsabilidad en el asesinato.