La minera canadiense Barrick Gold Corporation se enfrenta a un nuevo obstáculo en su complejo minero Loulo-Gounkoto en Mali, después de que el gobierno local impidiera la exportación de oro desde la mina. La empresa no descarta la posibilidad de suspender temporalmente las operaciones en la mina si no se resuelve el conflicto.
A la prohibición de exportar el oro producido se ha emitido además una orden de embargo provisional contra las existencias del metal existentes en el lugar. La empresa minera considera que la orden es injustificada y contraviene los mecanismos de resolución de disputas acordados.
El presidente y director ejecutivo de Barrick, Mark Bristow, afirmó a través de un comunicado oficial que la imposibilidad de enviar oro no solo afecta las operaciones, sino que tiene implicaciones más amplias para la economía local, los 8.000 empleados y sus numerosos proveedores de servicios locales.
Incluso advirtió que, si este problema no se resuelve en la próxima semana, Barrick no tendrá otra opción que suspender temporalmente las operaciones en Loulo-Gounkoto. Tal acción sería profundamente lamentable, pero necesaria, como se informó anteriormente.
Arbitraje en el CIADI
“Barrick mantiene su compromiso de trabajar de manera constructiva con el Gobierno de Mali para resolver las disputas existentes de manera amistosa. Como se informó anteriormente, hemos iniciado un arbitraje a través del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) como mecanismo reconocido para abordar estas cuestiones de desacuerdo, manteniendo al mismo tiempo la integridad de los acuerdos existentes”, afirmó Bristow.
Paralelamente, Barrick continúa sus esfuerzos para llegar a un acuerdo con el gobierno de Mali sobre un memorando de entendimiento para resolver las disputas existentes, redefinir el futuro de la asociación y aumentar la participación del Estado en los beneficios del complejo Loulo-Gounkoto.
Detenciones y más
Bristow señaló que la situación se agravaba aún más por la detención continua, por cargos infundados, de varios empleados malienses de Barrick y que la empresa estaba trabajando activamente para lograr su liberación y garantizar su bienestar. La empresa reiteró su compromiso con la seguridad y los derechos de su fuerza laboral como una prioridad fundamental.
“Barrick sigue siendo un socio fiel de Mali y su gente, y ha contribuido significativamente al desarrollo económico y social del país durante casi tres décadas. Estamos comprometidos con el diálogo y con la búsqueda de una solución mutuamente aceptable que nos permita asegurar el futuro de Loulo-Gounkoto como un contribuyente económico vital para Mali”, afirmó Bristow.