En una entrevista con Diario de Cuyo en el marco de la PDAC que se realiza en Toronto, Rob McEwen, presidente de McEwen Copper y principal referente del proyecto de cobre Los Azules en el departamento sanjuanino de Calingasta, envió un mensaje directo al ecosistema minero local: rechazó una eventual ley que proteja proveedores “de manera artificial” y pidió no intentar capturar beneficios antes de que las inversiones estén consolidadas.
Sus palabras se suman a lo que ya había planteado en la misma feria el CEO de Vicuña, Ron Hochstein, quien también se mostró en contra de regular por ley la contratación de proveedores locales.
La advertencia: cuidado con pedir antes de tiempo
McEwen fue claro al describir el clima que percibe en el país y lanzó un dardo a los proveedores que vienen pidiendo al gobierno una ley que les asegure contrataciones cuando los proyectos de cobre inicien la construcción.
“Argentina todavía genera cierta cautela en el mundo de los inversores. Se están anunciando grandes proyectos por parte de Glencore, BHP, nosotros y otros actores. Pero quiero advertirles que no intenten tomar demasiado antes de que esté disponible. No se trata de extender la mano y pedir ahora mismo. Se trata de un apretón de manos, de una asociación, de trabajar juntos”, señaló.
En ese punto introdujo el punto más sensible para el debate sanjuanino: “Es necesario reconocer que Argentina no ha sido un país minero durante bastante tiempo. Por eso, los proveedores, el inventario y las habilidades aún no están preparados para cubrir todos los proyectos que avanzarán”, lanzó.
El empresario puso el foco en el carácter de largo plazo de la actividad minera y en el llamado “multiplicador económico”. “Las minas son activos de largo plazo. Generan grandes beneficios para la sociedad. Existe algo llamado ‘multiplicador económico’: cada dólar que se invierte en minería, al menos en este país, produce más de dos dólares en beneficios para la economía en general. Pero ese beneficio es frágil”, sostuvo.
En el caso de Los Azules, remarcó la dimensión temporal del proyecto: “Estamos hablando de setenta años. Podemos proyectar 54 o 55 años de vida útil con potencial de exploración. Estará aquí durante mucho tiempo”.
El consejo: hay tiempo para crecer
McEwen fue aún más directo al dar su consejo: “Si quieren ver esta inversión de largo plazo deben aceptar que no pueden retirar todo de la mesa de inmediato ni pedirle al gobierno que proteja proveedores de manera artificial. Eso sería un error que podría desalentar inversiones”.
Lejos de cerrar la puerta a la participación local, el CEO planteó que el desarrollo debe ser gradual y basado en capacidades.
“La minería es una industria que genera riqueza para muchas personas y comunidades, y es de largo plazo. Si desarrollan las habilidades necesarias, adquirirán la experiencia para prestar servicios a la industria. Hay tiempo y habrá muchos beneficios. Pero, como dije, no intenten capturarlo todo antes de que el dinero se invierta, porque eso podría frenar el proceso”, agregó.
La ley en San Juan
El mensaje apunta a calmar ansiedades en un contexto donde San Juan debate una posible Ley de Proveedores Mineros. El gobierno espera enviar esa normativa en abril a la Cámara de Diputados, cuando el gobernador Orrego abra el periodo de sesiones ordinarias.
Y ante la polvareda que levanta, el Gobierno ya le introdujo sutiles cambios de semántica: el nombre de “Ley de Proveedores” fue reemplazado por el de “Ley de Desarrollo de Comunidades Mineras”. Además, insiste en que no es una ley de cupos, sino de objetivos, y que no representará un cerrojo a las inversiones.
Lo que ya dijo Vicuña
En la misma PDAC, una de las ferias mineras más importantes del mundo, Ron Hochstein también fue contundente en un encuentro con más de 50 empresarios locales y autoridades del Gobierno de San Juan, entre ellos el ministro de Minería, Juan Pablo Perea.
El CEO de Vicuña –el Joint Venture de Lundin y BHP, para los proyectos unidos de Josemaría y Filo del Sol- expresó que no cree en la necesidad de regular la contratación de empresas locales para los proyectos mineros y pidió a los empresarios no dar nada por sentado. “No den por sentado esta oportunidad, trabajemos para crecer juntos y destrabar esta oportunidad para que nuestros hijos y los hijos de sus hijos se beneficien”, dijo.
Al mismo tiempo, destacó que la compañía ya contrató una empresa de catering de capitales mayoritariamente sanjuaninos y aseguró que el foco está puesto en la contratación local tanto de mano de obra como de proveedores.
Así, desde Toronto, dos de los proyectos de cobre más importantes que avanzan en San Juan coincidieron en un punto y marcaron la cancha: apoyo al desarrollo local, pero sin una ley que, según sus visiones, pueda generar señales negativas para una inversión que, insisten, es de largo plazo y todavía está en construcción.