Si buscamos los perfiles que más valoran la experiencia sensorial, el ritual y la calidad de una buena copa, aquí tienes a los tres signos que indiscutiblemente son protagonistas:
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SUSCRIBITEPor sensibilidad y conocimientos, hay tres signos que suelen destacar a la hora de contemplar en boca las bondades de los vinos.
Si buscamos los perfiles que más valoran la experiencia sensorial, el ritual y la calidad de una buena copa, aquí tienes a los tres signos que indiscutiblemente son protagonistas:
Para Tauro, el vino es una necesidad básica de lujo. Como signo de tierra, su conexión con el producto que viene del suelo es instintiva. No busca "emborracharse", busca saborear la inversión.
El ritual: Una buena mesa, comida casera de alta calidad y una copa que se sienta pesada en la mano.
Su cepa: Un Cabernet Sauvignon con buen paso por madera.
Para un Escorpio, el vino es una herramienta de introspección o de seducción. Prefiere los vinos con "secretos", esos que van cambiando en la copa a medida que se oxigenan, revelando capas de sabor ocultas.
El ritual: Una luz tenue, una charla profunda y un vino que tenga tanto misterio como su propia mirada.
Su cepa: Un Malbec de altura o un Syrah especiado y oscuro.
Piscis entra en la lista porque para ellos el vino es poesía líquida. Al ser un signo de agua, fluye con las sensaciones que la bebida le despierta. Es el signo que se deja llevar por la etiqueta artística y por la historia romántica detrás de la bodega.
El ritual: Una puesta de sol, música suave y una copa que lo ayude a soñar despierto o a conectar con sus seres queridos.
Su cepa: Un Rosado de Pinor Noir o un Blanco dulce natural, sutiles y evocadores.
