La docencia es su todo en la vida, pero no un todo exclusivo. Más bien todo lo contrario. Romina Pereyra se recibió de profesora de Educación Física y en el camino fue sumando dos actividades que la completan desde lo laboral, pero principalmente desde lo personal: la Lengua de Señas y el teatro.
La simpatía que carga es inagotable, como lo son tan bien sus ganas de formarse y adquirir nuevos conocimientos dentro del juego de la vida. En una divertida charla en el ciclo ‘Media Hora Entre Preguntas’ evocó el camino recorrido, habló de proyectos y dejó conocer un poco más de esa Romi que siembra buena onda a su paso.
-¿Actriz desde cuándo?
-Si le tengo que poner fecha, te digo que desde el 2012. Aunque lo cierto es que actúo desde que nací, vivo haciendo payasadas. Pero empecé a indagar, a estudiar y formarme a partir del 2012.
-¿Cómo nace esa formación?
-Empezó con algo que no tiene nada que ver: la acrobacia en tela en la Fiesta Nacional del Sol. Empecé a descubrir el mundo artístico de otra manera. Conocía amigas que son actrices y me empezó a gustar eso de ponerse en el rol de otra persona. Empecé a buscar talleres, empecé a investigar sobre diferentes formas de expresarme desde la actuación y un amigo que es sordo me invitó para que yo lo interpretase en un taller de teatro. Ahí también me picó el bichito de la actuación y terminé haciéndolo con él.
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Romina, en su participación en la obra de teatro musical 'El Traje del Emperador'.
-Previamente al teatro vos ya traías otros estudios.
-Sí, yo ya me había recibido de profesora de Educación Física y también de intérprete de Lengua de Señas. Y hace poquito me recibí de profesora de Teatro.
Conocía amigas que son actrices y me empezó a gustar eso de ponerse en el rol de otra persona Conocía amigas que son actrices y me empezó a gustar eso de ponerse en el rol de otra persona
-¿Y de los tres cuál es el que más te gusta o satisface?
-A mí me gusta mucho la docencia. Disfruto y me divierto con la docencia. Yo empecé con la docencia y ahí se fueron disparando otras cosas. La Lengua de Señas la aprendí precisamente cuando yo estaba terminando Educación Física. En la residencia me toca la Escuela Bilingüe y no tenía herramientas, no sabía Lengua de Señas. Primero aprendí lo básico con un profe genial y ya después seguí formándome para convertirme en intérprete.
-¿Cuánto tenés de actriz cuando das una clase de Educación Física?
-Mucho, me divierto un montón. Creo que soy yo de chiquita. Doy clases en escuela primaria y tengo la libertad de jugar, de interpretar lo que sea en un juego puntual.
Disfruto y me divierto con la docencia. Yo empecé con la docencia y ahí se fueron disparando otras cosas Disfruto y me divierto con la docencia. Yo empecé con la docencia y ahí se fueron disparando otras cosas
-¿Cuál es tu cable a tierra, qué actividad hacés fuera de la docencia, la lengua de señas y el teatro para recrearte?
-Ahora mismo estoy jugando al fútbol, estoy aprendiendo. Y el resto me gusta mucho la vida social: juntarme con amigos, estar con mi familiar, con mis sobrinos. Y este año también estar en casa, no sabía lo que era estar en mi casa.
-Volvamos al mundo artístico. ¿Cuándo fue el primer papel o la primera obra como actriz tras haber estado en el Fiesta del Sol dentro de la acrobacia en telas?
-En la misma Fiesta del Sol, dos o tres años después de la primera experiencia, me inscribí como actriz. No había acrobacia en telas en esa oportunidad y me inscribí para probar acompañada de estas ruludas amigas mías. Tenía más de coreo que de actriz, pero estuvo muy bueno.
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Romi, junto a sus amigas y también actrices Lila Guzmán y Celina Carrizo, durante una de las presentaciones de 'Difunta Correa: Amor de Madre' en el Teatro del Bicentenario.
-¿Y cuándo empezás a tener letra actuando?
-Con ‘Evolución’ ya tuve un co-protagónico.
-¿Cómo maneja los nervios un artista?
-Te morís de miedo, pero lo hacés igual. Entrás en el juego de actuar. Dejás nervios atrás, te imponés a la adrenalina y recordás lo ensayado.
-¿Y en tu casa, en tu circulo familia qué te dijeron cuando les hablaste de sumarte a la actuación?
-Tengo un círculo tan generoso conmigo. Tengo amigos y amigas que haga lo que haga siempre me vas a ver. Me apoyan en todo, pero también me dicen si algo no les gustó.
-¿Cómo tomás las críticas?
-Rebien porque no lo dicen de mala manera.
-¿Hay algún proyecto a la vista dentro del mundo del teatro?
-Para el año que viene tengo ganas de fusionar la lengua de señas y la actuación.
-¿Cómo sería ese desafío?
-Es un desafío triple según lo que tengo pensado. Desde la lengua de señas formarme y formar a personas sordas y oyentes desde el teatro y para el teatro. Es la formación previa a la formación de un elenco para una obra.
Para el año que viene tengo ganas de fusionar la lengua de señas y la actuación Para el año que viene tengo ganas de fusionar la lengua de señas y la actuación
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Media Hora entre preguntas PROGRAMA 17 : Romina Pereyra