Sorprendió hace algunos días la ausencia repetida de Jonatan Viale en su silla de La Nación Más, que ocupa de lunes a viernes a las 20.
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SUSCRIBITESorprendió hace algunos días la ausencia repetida de Jonatan Viale en su silla de La Nación Más, que ocupa de lunes a viernes a las 20.
En general, estas ausencias son aunciadas, con regreso confirmado, y suplidas por toros conductores de la señal opositora, como el ex Cadena 3 y erómano intelectual de Mariano Grondona, Pablo Rossi; o Paulino Rodríguez. Pero este no fue el caso. Hubo reemplazos, pero no anuncio de regreso.
Incluso el segmento llamado “El Pase”, con Eduardo Feinmann, que conduce de 18 a 20, era lo más visto de la señal de noticias.
Algunos arriesgaron un enfrentamiento con Feinmann por una cuestión que para la mayoría sonaba baladí: Feinmann, luego de que Viale enumerara la cantidad de cosas que vio Isabel siendo reina de Inglaterra en 70 años, desde Hitler hasta la internet, agregó. “Nunca vio a Boca en a B”.
Feinmann, conocido “bostero”, se metió con una de las grandes pasiones de Viale, River Plate.
Coincidió que el hijo de Mauro no apareció al otro día, y esto alimentó rumores. La periodista de espectáculos Laura Ubfal se comunicó con los dos, que desmintieron terminantemente la información, agregando además que la relación dentro y fuera del set de Tv es excelente.
Entonces otras voces sugirieron estrés, cosa que Viale ni desmintió ni confirmó con Ubfal ni en su regreso a la pantalla. amigos revelaron que no le contesta el celular a nadie, ni los whatsapp que han mandado compañeros varios en los últimos días. Aseguran que está cansado, se siente mal, deprimido y necesita estar lejos de los medios, pero él no dijo nada.
La tercera hipótesis, que tomó fuerza en algunos medios y en redes sociales, sostenía que Viale estaba asustado por el clima de violencia que se vivía en el país tras el atentado a Cristina. Por su postura de antikirchnenrista acérrimo, jugando políticamente para la oposición con comentarios ofensivos e insultantes para figuras del gobierno, y especialmente contra Cristina Kirchner, fue señalado como uno de los máximos generadores del discurso de odio.
La teoría señala que Viale estaba aterrorizado de que su extrema violencia discursiva se convirtiera en otro tipo de violencia en su contra, y no quería ni salir de la casa hasta que se organizara un equipo de custodia.
Hasta ahora nadie explicó la ausencia, y salvo la historia de la enemistad, todo puede ser.
