En MasterChef se vivió una intensa noche de eliminación. A las 22.30, por la pantalla de Telefe y con la conducción de Wanda Nara, el certamen gastronómico inició un nuevo capítulo. Luego de la clásica presentación de los jurados, Donato de Santis, Germán Martitegui y Damián Betular, se dio paso a la presentación de la consigna que debieron respetar los participantes que se posicionaron en sus islas, listos para un flamante desafío.
“En lo particular, me cuesta imagimarme quién puede dejar estas cocinas”, expresó Nara al inicio del programa. Rodolfo, Carlos, Juan Ignacio, Candelaria, Antonio, María Sol, Rodrigo y Juan Francisco portaron el delantal negro luego de una semana poco feliz y lucharon para mantenerse en competencia.
El jurado impuso un desafío ultra complicado: ¡empanadas originales! - MasterChef Argentina 2023
La prueba de fuego: empanadas con rellenos originales
“Hoy es una noche para que demuestren que pueden aportar tanto vanguardia como tradición, que es algo que siempre buscamos en el programa”, adelantó Martitegui, y luego Betular reveló el desafío: la preparación, en 70 minutos, de 10 empandas fritas con dos tipos de rellenos originales, con dos repulgues diferentes y dos salsas. “La exigencia va a ser tanta, que les voy a pedir que anoten la receta de la masa”, sumó el jurado, que no permitió la elaboración de rellenos clásicos como jamón y queso y carne. “Tengan mucho cuidado con el momento de freír”, les aconsejó a Martitegui a los participantes que tuvieron tres minutos en el mercado para comprar sus ingredientes. “Cocineros, recuerden que tienen que ser originales”, apuntó Nara.
En un momento, se generó una situación tensa y caliente entre Rodolfo y Candelaria, dado que la joven participante comentó que le molestaban las quejas de su compañero, quien se retiró del mercado sin proteínas. “Cómo le gusta llorar, siempre le falta algo”, dijo Candelaria, a lo que Rodolfo acotó: “Mientras no me falte la decencia...”.
Como es habitual en cada emisión, los chefs se acercaron a las diferentes islas para aconsejar a los cocineros amateurs y escuchar las propuestas de cada uno. Entre algunos de los rellenos que se fueron preparando durante la noche, se encontraban el de chorizo de Cantimpalos de Carlos, el de camarón con tres pimientos de Juan Francisco, el de cerdo, jengibre y ciruela de Rodrigo, el de hongos, puerro y cebolla morada de Candelaria, y el de María Sol, quien reconoció estar nerviosa por realizar sus empanadas de morcilla y pera. Por su parte, Betular también notó que la participante tenía “un despelote” en su isla, por lo que ella se disculpó.
El chef luego se acercó a la isla de Candelaria, a quien comparó con Lali Espósito por su boca. “Ay, gracias, me encanta lo que me decís”, le respondió la participante mientras terminaba con su preparación. El común denominador entre los aspirantes a ganar el título al mejor cocinero de MasterChef fue cómo, en los últimos minutos, tomaron envión para realizar las salsas contrarreloj.
“No tengo salsas, no tengo emplatado, no tengo un cara...”, se sinceró Rodrigo entre risas, por lo que María Sol decidió ayudarlo para que pudiera entregar sus empanadas a tiempo. “Esto es una compañera”, dijo el participante, agradeciendo el gesto.
Carlos se despidió del certamen
En el difícil momento de elegir al participante eliminado, el jurado primero elogió a Juan Francisco por su gran desempeño, y luego dejó entre los dos platos “olvidables” de la noche a los de Carlos y Rodolfo. “No fueron dos buenos intentos de empanada”, les dijo Martitegui a ambos antes de nombrar al eliminado, quien fue Carlos. “Me voy contento por la experiencia vivida, esto es una competencia y mi paso por el programa fue lindo, agradable, aprendí muchas cosas y los conocí a ellos”, manifestó, en alusión a sus compañeros, quienes, junto al jurado, lo despidieron con un fuerte aplauso. Wanda, por su parte, se emocionó hasta las lágrimas y aseguró que le resulta cada vez más dura la instancia de eliminación.