Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas estaban disfrutando unas minivacaciones en México cuando, un grupo de paparazzis retrataron a la actriz en bikini y sin su consentimiento, algo que enfureció a la protagonista de Chicago.
Por este motivo y a modo de "venganza", Zeta-Jones publicó dos fotos suyas en bikini en su propia cuenta de Instagram y, de paso, les dejó un mensaje a los paparazzis.
"Me molesta que los paparazzi hayan fotografiado mi cola, así que comparto las fotos que tomó mi esposo. Siempre hay una mejor opción para ver", escribió Catherine quien, a sus 47 años, lució su cuerpo de espaldas en una bikini negra.
Por su parte, Douglas también compartió fotos de sus vacaciones en su perfil de Facebook: "Pasando el Día de Acción de Gracias con mi familia en la hermosa México. ¡Feliz Día!".
Las fotos de la polémica: