Una de las peores pesadillas de Guido Süller se hizo realidad días atrás cuando, lejos de las luces de los estudios de televisión, las sombras empezaron a cubrir toda su visión al punto de dejarlo prácticamente en penumbas: se estaba quedando ciego. Asustado, llegó a la guardia del Hospital Austral en donde quedó internado y se enteró que, de no haber sido tratado, esa patología podría haber terminado con su vida.
"Tuve una enfermedad que te lleva a la muerte si no la tratás. Se llama "Uveítis”, porque afecta la úvea, la parte central del ojo. A mí me atacó ahí y después el nervio óptico. Primero te quedás ciego, después te volvés loco y finalmente te morís. Se me produjo de forma autoinmune por un pico de stress y emocional por muchos problemas personales que se me juntaron”, relató en plena recuperación a El Sensacional.
"Estoy en tratamiento con corticoides, aumenté 4 kilos y tengo la cara que parezco la Niña Loly. Todavía tengo secuelas, me cuesta ver la tele, es una enfermedad de recuperación lenta. Creen que puedo recuperar toda la visión, o por lo menos el 90 por ciento. Por ahora no estoy autorizado a volar, pero espero volver dentro de poco”, aseguró el comisario de abordo con licencia médica.
DIÁLOGO CON DIOS
Sin embargo, en medio de su experiencia límite, vivió un momento difícil de explicar. "Cuando me estuve por quedar ciego tuve diálogos muy profundos con Dios, que no sé si existieron o fueron parte de mi imaginación. El tercer día, cuando se puso todo negro y ya no veía nada, estaba enojadísimo con esa "fuerza superior”, le decía que no me podía hacer esto, que había estudiado, trabajado, me había esforzado y me estaba quitando la vista a la mitad de mi vida. Sentí que me estaba castigando como si hubiese sido un asesino”, explicó Guido. Entonces sucedió lo inesperado.
"En ese momento se me apareció una boca gigante, como de un animal, un león o algo así y en el momento que iba a rugir hizo un sonido silencioso, como de ahogo. Como un vacío, como que la boca era una puerta y me dio a entender que no iba a pasar por esa puerta. Yo estaba afiebrado, en una situación límite, pero eso lo voy a recordar hasta el día de mi muerte porque al ser superior que le hablé le debe haber llegado”, explicó.
Y tiempo después le encontró un significado a esa extraña experiencia. "Fue una respuesta, sin sonido, como que yo no iba a pasar por la boca de ese monstruo. Las señales son difíciles de interpretar. Dos meses después me estoy dando cuenta de todo esto”, finalizó.
MAGIA NEGRA Y TRABAJO DE MUERTE
Este último episodio no fue el único en la vida de Guido Süller. Desde que tomó notoriedad en el medio, quedó expuesto a situaciones que involucran "fuerzas oscuras”. Además de trabajo de "limpieza” a los que tuvo que recurrir para ahuyentar la energía negativa, hubo un intento de dañarlo con magia que lo marcó hace ya 15 años.
"Lo Paranormal es creer o reventar, yo tuve hasta trabajos de muerte enterrados en mi casa. Cosas de magia negra que hizo una persona que yo creía que era mi amigo. Me empecé a enfermar, a no comer y sentirme mal. Esa persona me había amenazado una vez con no parar hasta que yo pese 30 kilos y me muera en la cama de un hospital. Yo no lo creí, pero empecé a adelgazar y sentirme mal”, relató.
"Un día vino como si nada y me vio así. Al día siguiente me llama llorando, arrepentido, y me dijo que agarre el agua bendita –yo siempre tengo una botellita que traigo de Italia- y la rocíe sobre el sauce eléctrico que tenía en un macetero de mi casa. El sauce se secó y abajo había un trabajo de magia negra, con velas negras y rojas, el esqueleto de una gallina, un slip mío con mi nombre escrito con marcador del lado de adentro, huesos y tierra que me dijeron era de un cementerio, además me pusieron un pene chiquito para anular mi sexualidad”, recordó.
"Esa persona y su madre hacían eso. Nunca se enteró que lo encontré y lo saqué, se está enterando ahora, aunque ya pasaron como 15 años. Una vez que lo sacaron, me volvió el apetito y empecé a sentirme mejor. Creer o reventar”.
Fuente: El Sensacional