Por Jorge Balmaceda Bucci
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Esta nota nació con la intención de presentar en sociedad a Mariana Viera Campbell como la única mujer manager y productora de espectáculos musicales, una afirmación más que contrastada, pero nuestra protagonista tiene una vida mucho más rica en contenidos y experiencias que también merece ser contada. Es una auténtica mujer polifacética y llena de historias.
Madre y muchas caras más
Mariana, que llegó a la provincia a los 15 años procedente de su Buenos Aires natal y un año más tarde contrajo matrimonio por primera vez –se casó dos veces y después vinieron sus respectivos divorcios-, es madre de cinco hijos, las dos mayores mujeres y los siguientes varones. Dentro de la independencia que les inculca desde chicos –como hicieron sus padres con ella- pasa el mayor tiempo posible con ellos.
No tiene empleada que le ayude con las tareas laborales y siempre encuentra un hueco para que todo esté ordenado. Uno de los placeres más grande en su día a día es cocinar y más si tiene gente invitada. Afirma que nunca compra comida para llevar.
En su repertorio de ‘buscavida’, esta profesora de inglés, instructora de Artes Marciales y egresada en Artes Audiovisuales, figura, entre otras, que dio clases particulares de literatura a chicos que necesitaban apoyo escolar, vendió coches y seguros de vehículos, tuvo un criadero de perros –desde Gran Danés hasta Chihuahuas Mini Toys- y realizó tareas educativas a través de la zooterapia y musicoterapia.
Mientras que por el lado de sus hobbies hay que decir que se siente atraída por los deportes extremos y que tiempo atrás fue copiloto en una prueba de la ASAT –Agrupación Sanjuanina de Autos de Travesías-. En resumen, una mujer completa.
Familia de artistas
Mariana es hija de dos modelos que desarrollaron gran parte de su carrera en Buenos Aires. Ella siguió los pasos de sus progenitores hasta los 15 años, “momento en el que mi estatura se estancó” y no pudo seguir en el mundo de las pasarelas. Ahí tomó la decisión de venir a San Juan, de dónde era su madre, y empezar una nueva vida en casa de sus familiares.
Además de su padre, que también incursionó en el ámbito de la música, Mariana estuvo rodeada por tíos y otros familiares muy ligados al ambiente del espectáculo, por lo que su natural forma de manejarse con dueños de bares y bandas, a pesar de su timidez, tiene su fácil explicación.
Mil y una vueltas ha dado su vida sentimental y laboral. Hoy por hoy, uno de los proyectos que más la ilusiona es formar su propia banda, con una amiga y un guitarrista, pero aún resta esperar “al menos seis meses, está muy verde”.

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