En las últimas horas, las autoridades detuvieron a una mujer en Mendoza, acusada de abusar sexualmente de su hija de 10 años. El caso salió a la luz porque la menor se quebró y le contó a sus familiares con escalofriantes detalles el calvario que vivía en su casa.
El aberrante episodio ocurrió en la localidad de Rivadavia. La acusada es una mujer de 34 años, madre de dos hijos. Según se desprende de la investigación, habrá manoseado y abusado sexualmente de la niña en la vivienda donde habitaban luego de que se separara el padre de los menores hace dos años.
Agotada de la situación, la menor se quebró frente a otros integrantes de la familia. Con detalles contó lo que pasaba. Las agresiones sexuales a las que era sometida se habrían producido en reiteradas ocasiones. Así que fueron los mismos parientes los que denunciaron el caso en la Fiscalía del Este provincial. El fiscal de la causa arrancó la investigación y cuando tuvo algunas pruebas reunidas ordenó detener a la sospechosa.
La mujer detenida
Por medio de una audiencia preliminar, que supervisaron los especialistas del Programa Provincial del Maltrato Infantil (PPMI) la menor relató instancias de abuso y luego se ordenó una cámara Gesell en la que ella relató haber sido abusada en varias oportunidades por su progenitora.
La investigación está en curso. Hay un relato de la menor que les resulta creíble a las autoridades pero al parecer las pericias físicas no respaldan de todo esto. La pequeña cuenta detalles de agresiones sexuales con penetración pero los estudios médicos no muestran lesiones físicas compatibles con el relato.
A la progenitora le imputan los delitos de “abuso sexual con acceso carnal en concurso con abuso sexual simple agravado por el vínculo y por la guarda”, de manera que fue trasladada a un servicio penitenciario de Mujeres, donde se encuentra a la espera de ser sometida a un examen psicológico. Mientras tanto, el defensor solicitó que le den a su clienta la prisión domiciliaria, situación que aún no se resuelve.