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De qué habló Cornejo en el inicio de sesiones en Mendoza

Cornejo inauguró por última vez en su mandato el inicio de sesiones en la legislatura mendocina.
miércoles, 1 de mayo de 2019 · 20:55

Alfredo Cornejo comenzó y terminó hablando de seguridad en la Legislatura. Le quedan al gobernador varios meses en el poder, pero la magnitud del balance que realizó este miércoles ante la Asamblea Legislativa fue propia de una despedida. Hasta lloró el mandatario, un gesto típico de los finales con emoción.

Se puede discutir la diferencia de los proyectos en cuanto a su importancia, pero no la existencia de una línea que une aquel comienzo de 2016, cuando Cornejo se enfrentó a la Corte para imponer un nuevo régimen de prisiones preventivas; y este 1 de mayo de 2019, cuando el único anuncio del gobernador fue un proyecto para evitar o mitigar el robo de cubiertas de vehículos.

Es más, en el Gobierno aseguran que el proyecto contra el robo de ruedas es una consecuencia de todo lo que se hizo antes en seguridad . Cornejo se atribuyó una reducción a la mitad de los robos agravados (con armas) desde 2015, lo cual habría hecho aparecer otras modalidades de delitos, como el robo de cubiertas.

De acuerdo con el anuncio, el Gobierno buscará romper, a través de una reforma del Código Procesal Penal, la cadena comercial que está ligada al robo de ruedas.

La nueva ley generará la "quita y destrucción" de estos productos en gomerías y casas de autopartes cuando su origen sea el robo. Hoy, en cambio, un comerciante que vende cubiertas robadas apenas es sancionado por encubrimiento y no corre riesgos de ir a la cárcel. En cambio, este proyecto plantea incluso una pena de cárcel para quien sea "reiterante" en esta práctica delictiva.

"No hay forma de determinar a quién le robaron la cubierta porque no tienen código ni nada, por eso no se plantea la devolución a su dueño", aclaró un funcionario. Esos eran los temas que algunos debatían en el recinto legislativo mientras el gobernador avanzaba en el discurso más largo de todos los que dio.

"En seguridad hubo un plan que se aplicó a pesar de las ideologías charlatanas", desafió Cornejo, y se anotó como logros "el esfuerzo más grande de la historia de la provincia" en materia de infraestructura carcelaria y hasta el cuidado "infinitamente mayor" que en anteriores gestiones de los derechos humanos.

Por lo demás, cada párrafo respondió a lo que podía esperarse: orden y buena administración de los recursos, reducción de gastos corrientes, "fenomenal" inversión en obra pública y contrastes varios con el Estado que heredó de Francisco Pérez.

Como se esperaba también, el Gobierno Nacional no apareció en ningún párrafo. Se autoperdonó desde el arranque Cornejo al decir que "la Provincia tiene un margen muy acotado" para evitar los efectos de la crisis económica, y hasta incluso dijo que la gestión provincial ha atenuado sus efectos: "Claro que me duele la pobreza, pero ese problema sería peor si el Estado no tuviera buenos servicios".

"No tenemos una economía sana", reconoció en otra parte, aunque sin asignar responsabilidades a nadie en particular. Luego de detallar sus medidas para defender la industria y la producción mendocinas, razonó que los inconvenientes que sufren son muy antiguos y le pidió a toda la clase política la imposición de políticas que aumenten la productividad.

La oposición lo dejó hablar casi sin manifestar reacciones, aunque estaba cantado por dónde pasaría la crítica. "No fue el discurso de un gobernador, fue el de un administrador que no se hace cargo de haber pedido el voto para Macri", disparó Anabel Fernández Sagasti.

Hasta Omar de Marchi, quien pertenece al frente Cambia Mendoza, dijo que el discurso había denotado que a Mendoza le faltan "políticas de desarrollo".

Cornejo fue igual hacia el cierre mirando la mitad del vaso medio lleno. "Necesitamos imperiosamente la continuidad de este estilo y esta concepción de gobierno", dijo a la hora de pedir que la gente vote a sus candidatos dentro de 40 días.

Y como él se planteó no "vender humo", advirtió sobre las promesas vacías de algunos rivales: "Todo esfuerzo será en vano si a la vuelta de la esquina otra vez la fabulación del eslogan se impone sobre la racionalidad fiscal", expresó.

Desde las bancas se oyeron algunas reacciones, entre otros de José Luis Ramón, de Protectora. "He cumplido", agregó Cornejo, sin prestar atención a esos murmullos y antes de desatar el aplauso militante más fuerte y largo de toda la mañana.

Nadie apostaba a que Cornejo llorara en un acto alguna vez, pero pasó. En el último párrafo de su último discurso legislativo, aseguró que se siente "honrado eternamente" por haber sido gobernador de Mendoza.  Abandonó en ese instante la aspereza que lo caracteriza y, sencillamente, se quebró.

Fuente: MDZol

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