Un adolescente fue asesinado de un balazo en la cabeza en la capital salteña y por el crimen detuvieron a dos policías. A raíz del hecho, amigos y vecinos de la víctima, identificada como Nahuel Salvatierra (17), realizaron una marcha en reclamo de justicia.
Todo comenzó en la noche del miércoles, alrededor de las 22, en el barrio Solidaridad, en el sudeste de la ciudad de Salta, donde se produjo un enfrentamiento entre dos grupos. Los voceros policiales indicaron que dos efectivos en moto transitaban por el lugar y al ver lo que ocurría intentaron dispersar a los jóvenes.
En esas circunstancias, uno de los policías efectuó un disparo de arma de fuego que impactó en la región occipital de Nahuel, quien se encontraba en el lugar junto a un amigo y resultó malherido, por lo que lo trasladaron hasta el Hospital San Bernardo, donde murió en la madrugada del jueves.
Tras la muerte del adolescente, intervino el fiscal penal 4 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Ramiro Ramos Ossorio, quien requirió al Cuerpo de Investigaciones Fiscales y a la División Homicidios de la Policía que identifiquen a los dos efectivos que pasaron por la escena del crimen en moto.
La jueza de Garantías 1 Ada Zunino ordenó la detención del sargento Emilio Aguilera y del cabo Juan Carlos Cardozo, que prestaban servicios en el Sector 8 y quedaron alojados e incomunicados por 24 horas en la Alcaidía General de la Provincia.
La causa pasó luego a manos del fiscal Penal 3 Rodrigo González Miralpeix, quien imputó a los dos efectivos del delito de "homicidio calificado por alevosía y por ser cometido por un funcionario policial". El mismo fiscal dijo a la prensa que si bien ambos policías permanecen detenidos, la principal hipótesis apunta a que fue el cabo Cardozo quien efectuó el disparo con su pistola reglamentaria .9 milímetros, que provocó la muerte a Nahuel.
Según el funcionario judicial, al momento del hecho, los policías se encontraban fuera de servicio y se desplazaban en una moto particular. Y agregó que luego del disparo, los efectivos no denunciaron lo ocurrido y se dirigieron a sus lugares de trabajo, donde horas después fueron detenidos.
El fiscal González Miralpeix también detalló que el disparo fue efectuado por la espalda y consideró que la situación no ameritaba la utilización del arma reglamentaria ya que ninguno de los jóvenes que se encontraba allí estaba armado. Además, la jueza Zunino ordenó la extracción compulsiva de muestras de sangre para ambos policías detenidos, quienes ya fueron separados de sus funciones y serán investigados por el personal de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad de Salta.
En tanto, los restos de Nahuel fueron velados en el domicilio de su padre, en el barrio Solidaridad, hasta donde se dirigieron amigos y vecinos de la víctima que colocaron un cartel en el frente en reclamo de justicia.
(Fuente: Télam)