Vivo escondida", reflejó con marcada angustia Cecilia Villar, quien luego de ser sometida a una brutal paliza por su entonces pareja, es destinataria de amenazas y acosos, por los cuales debió alejarse de la vivienda familiar y refugiarse en el domicilio de un ser querido, manteniéndose oculta.
Es que el agresor permanece en libertad, a pesar de que prendió fuego la casa en la cual residía con su pareja y ni siquiera cuenta con restricción perimetral. Por lo tanto, el sujeto continúa al acecho, haciéndose presente en el inmueble de la madre de Cecilia, al cual ingresó en las últimas horas para dar con el paradero de la mamá de sus hijos, con fines obsesivos y violentos.
Luego de ocho años de relación caracterizados por las constantes manifestaciones de celos de su esposo, identificado como Jonathan De Mora, el 30 de marzo pasado Cecilia Villar, de 24 años, decidió culminar el vínculo ante la paliza demencial que sufrió a manos de él.
Hasta entonces, las reacciones de De Mora se reflejaban en "romper mis cosas, mi ropa, hasta mis teléfonos celulares o platos, cada vez que me celaba", señaló Villar a "Crónica". Sin embargo, la furia del joven, que se inició tras la presencia de su mujer en el cumpleaños de una amiga, el pasado 23 de marzo, alcanzó el extremo una semana después, cuando luego de sucesivas discusiones, la tomó de los pelos y posteriormente del cuello, para finalmente propinarle reiterados golpes.
Fue entonces que Villar decidió marcharse de la casa, de la localidad bonaerense de Luis Guillón, con los dos hijos de la pareja, de 7 y 5 años, encontrando protección en la casa de su hermana. Pero su alejamiento desencadenó una serie de amenazas, y al lunes siguiente De Mora le advirtió que "si no volvía, algo iba a pasar".
A la media hora de semejante expresión, la cuñada de Cecilia le informó que la casa ardía en llamas, consumiéndose en escasos minutos. Su familiar también le reveló que "el día anterior lo vio a él dejar dos bidones de nafta". Frente a semejante locura de quien fuera su compañero desde sus 16 años, la mujer cambió de hogar, se alejó de la vivienda de su hermana, y encontró refugio en el domicilio de otro pariente.
Esto porque "él sigue libre y no tengo ni la restricción perimetral. Además anoche (por el lunes pasado) entró a la casa de mi mamá y le robó el celular para saber mi nuevo número". En consecuencia, "me envió un nuevo mensaje, diciendo que si no aparezco mi mamá desaparecía".
Por esta razón, Cecilia implora por una rápida acción de las autoridades policiales y judiciales para resolver su tormento.
(Fuente: Crónica)