Un bebé de un año y tres meses falleció por asfixia por inmersión. Ocurrió en las primeras horas de este jueves en la localidad entrerriana de Nogoyá.
Según explicó el jefe de la Policía Departamental local, Eduardo Stopello, el pequeño habría sido amamantado por su madre a la noche quien luego lo dejó durmiendo en su cuna. Más tarde, cuando el padre ingresó a la habitación lo vio flotando boca abajo, según informa el portal unoentrerios.com.ar.
El niño habría caído al piso donde había 20 centímetros de agua debido al desborde del arroyo Nogoyá que está junto a la vivienda ubicada en Primera Junta y Centenario. El funcionario policial relató que fue rápidamente trasladado al hospital San Blas pero ya estaba muerto. Su cuerpo fue derivado a Oro Verde.
La Policía había advertido a las familias que viven a la vera del arroyo que debían abandonar sus casas debido a la creciente producto del temporal.
(Fuente: Crónica)