La imprudencia de una policía de Mendoza puso a otra oficial
al borde de la muerte. Noelia Montenegro lucha por su vida luego de recibir un
disparo involuntario que le provocó graves heridas. En tanto, autoridades de
seguridad de la provincia pedirán la expulsión de la fuerza de la responsable.
Grave y con riesgo de muerte. Así pasa sus días Montenegro,
de 26 años, tras haber sido atravesada por una bala que le impactó en el
abdomen y le perforó el páncreas, le causó tres lesiones en el intestino y le
rozó el hígado. Por eso, tuvo que ser sometida a dos operaciones, aunque su
futuro es incierto.
"Está consciente, pero no dijo nada respecto de lo ocurrido.
Apenas logra comunicarse escribiendo en un papel”, contó su marido, Emanuel,
quien también es policía.
En medio de la incertidumbre del futuro, su esposo, con
quien se casó hace un año, sólo espera que los médicos le den una buena
noticia. El balazo Montenegro fue herida mientras descansaba con otras seis
compañeras en la sede de la Unidad Especial de Patrullaje de Guaymallén, horas
antes de ser reasignada a una comisaría local.
Allí, la joven se acostó en la cucheta de abajo. Arriba,
estaba Zulema Miranda, de 24 años. Fue entonces que esta joven comenzó a
manipular el arma reglamentaria, una pistola Taurus 9 milímetros y, de manera
accidental, se le escapó un tiro.
La bala atravesó a Montenegro de un costado al otro. "Esto
se llama negligencia, no se tiene que verificar un arma cuando hay otras
compañeras descansando. En esto quiero poner énfasis para que cosas de esta
naturaleza no vuelvan a ocurrir. Mi hija está peleando y menos mal que estaba
ubicada de costado en la cucheta, porque si no, la mataba. Además, el disparo
podría haber alcanzado a otras chicas”, criticó el padre de la víctima, Sergio
Montenegro.
Expulsión
El Ministerio de Seguridad de la provincia entendió que el
disparo fue resultado de un acto de irresponsabilidad, por lo que manifestó su
intención de expulsar a Miranda de la fuerza, amparado en que la joven atravesaba
el primer año del período de prueba.
En tanto, la causa quedó a cargo del fiscal de instrucción
de Guaymallén, Mauro Perassi, quien imputó a Miranda por el delito de lesiones
culposas agravadas por el uso de arma de fuego, aunque la acusada quedó en
libertad por tratarse de un delito excarcelable.