Alrededor de las 9 de la mañana del jueves, un caballo que corría suelto por las calles de la ciudad de Córdoba, irrumpió en una carnicería tras romper el cristal de una de las vidrieras.
Ante la sorpresa, el dueño del local lo único que pudo hacer fue agacharse detrás del mostrador y advertirle a la clienta que estaba en el lugar que hiciera lo mismo para quedar al resguardo del animal, que luego de saltar dentro del local se quedó quieto y manso, mientras dos efectivos policiales corrían detrás del equino llegaron al lugar y amarraron al animal.
La clienta, una señora de 53 años, debió ser atendida por el servicio de emergencias Cruz Verde, ya que se encontraba en una crisis nerviosa luego del insólito suceso, de acuerdo con lo informado por El Periódico.
Fuente: MDZ Online