Constanza se sentó frente al mástil de la plaza de San
Isidro. Su hijo de ocho meses tenía hambre y decidió amamantarlo. Sintió la
mirada incómoda de un grupo de policías. Dos oficiales mujeres se le acercaron
a los pocos minutos y le dijeron que no podía dar la teta en público. Le
pidieron los documentos y la increparon para que se vaya; hasta quisieron
detenerla por resistencia a la autoridad. Constanza terminó cediendo y se fue a
un bar. Su hijo lloraba por el mal momento. Días después, cuando el escándalo
ya había llegado a los medios de comunicación, el intendente Gustavo Posse
confirmó lo que ella ya sabía: la ley de la que hablaban las agentes no existe.
La joven de 22 años insistió con que no estaba haciendo nada
malo. Ni siquiera le tomaron la denuncia cuando fue a la Comisaría de la Mujer.
"No hay ninguna ley nacional, provincial, ni municipal que prohíba amamantar en
público”, dijo a Cosecha Roja Raquel Vivanco, la Coordinadora Nacional del
Movimiento Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá).
Las normas que protegen a las mamás y a los bebés sí
existen. La ley 26.873 de Lactancia Materna busca concientizar sobre el derecho
a amamantar. Se basa en las recomendaciones de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) y explica la importancia de la leche materna hasta que los niños
tengan dos años de edad. El artículo 4 de esa ley amparaba a Constanza: dice
que hay que promover la provisión de leche a lactantes cuando circunstancias
específicas así lo requieran.
En 2013 UNICEF lanzó una campaña para la promoción de la
Lactancia Materna. Eso reforzó lo que plantea la ley 26.873 y sirvió para
insistirle al Estado de que cree espacios lactarios en caso de las mujeres
tengan la necesidad de alimentar a sus hijos. Para eso la diputada Victoria
Donda junto con la organización MuMaLá creó la Campaña de Bares y Negocios
amigables que brinden espacios cómodos sin la necesidad de que las madres
tengan que consumir. También impulsaron varios proyectos de ley referidos al
tema, uno de ellos incluye modificaciones en las jornadas laborales.
El caso repercutió en los medios y en las redes sociales. El
sábado que viene a las 15 convocaron a una "teteada masiva” para repudiar la
actitud. La mayoría de las que van son autoconvocadas. Las MuMaLá esparcieron
la movida a los parques céntricos de varias ciudades del país: La Plata,
Rosario, Posadas, Cañuelas, entre otros. El primer evento lo creó una amiga de
la joven y citó a las mamás en la plaza de San Isidro de la que echaron a
Constanza. Con el paso de los días fueron multiplicándose de manera espontánea.
Hace un mes en México pasó algo parecido: un guardia de un
centro comercial de Guadalajara sacó a una mujer que alimentaba a su bebé del
espacio público. Decenas de mujeres se
reunieron en el centro comercial Plaza Galerías para protestar.
"Cuando empezamos con la Campaña las mamás nos contaban que
la gente le decía cosas horribles en la calle cuando sacaban la teta. Nadie se
queja cuando es un producto para vender. Hay prejuicios arraigados y mucha
hipocresía”, dijo Vivanco.
Fuente: Cosecha Roja