Se trata del comisario Ricardo Díaz (53), quien el miércoles
último asesinó a balazos a su ex mujer Silvina Santillán (36) y a los hermanos
de ésta, el instructor de artes marciales Diego Santillán (32) y la empleada
del Centro Judicial Cecilia Santillán (25), tras lo cual se suicidó frente a
una iglesia en Santiago del Estero.
Según las fuentes judiciales, después cometer el triple
crimen, el comisario Díaz le entregó a su compadre, que vive en el mismo barrio
San Fernando, una carta manuscrita y 20.000 pesos en efectivo "para el
mantenimiento de sus hijos de 7 y 8 años".
En su escrito, Díaz expresó que "estaba cansado"
de lo que le hicieron su ex mujer y sus cuñados. "No aguanto más, se
adueñaron de mi casa, mis salarios y encima pretenden quitarme el auto",
indicó el comisario en su misiva, además de denunciar "una persecución
judicial por la que estuve 30 días arrestado".
Es que el comisario había sido denunciado por su ex mujer
por violencia de género, lo que había derivado en su detención. Tras salir de
prisión, la Justicia le dictó una orden de restricción de acercamiento a la
casa de Santillán, en la que también vivían sus hijos de 7 y 8 años, a pesar de
lo cual el hombre el miércoles pasado llegó hasta allí para asesinar a su ex
esposa y a los hermanos de ella.
Investigación
Asimismo, los resultados de las autopsias determinaron que
la ex pareja de Díaz presentaba una sola herida de bala, a la altura de la
clavícula, que le perforó la arteria aorta y le provocó la muerte en el acto,
mientras que su hermano Diego tenía seis heridas de bala, una de las cuales le
provocó la muerte al ingresar a la altura del corazón.
La tercera víctima, Cecilia, que falleció a poco de ingresar
a la sala de urgencias del hospital Regional, presentaba cuatro balazos, en
todos los casos, provocados a corta distancia.
En tanto, la cuarta víctima fue Mario Oghanesian (42), el
esposo de Cecilia Santillán, quien recibió un balazo en el tórax y otro en el
abdomen y permanece internado con pronóstico favorable en la sala de terapia
intensiva del Hospital Regional "Ramón Carrillo".
Por otra parte, los restos de Silvina, Diego y Cecilia
Santillán fueron inhumados el pasado jueves en el cementerio de la localidad de
Añatuya, a 150 kilómetros de la ciudad de Santiago del Estero.
En un clima de profundo dolor y tras ser velados, los
familiares y amigos de los hermanos Santillán acompañaron caminando a los
restos de las víctimas, en un tramo de 5 kilómetros hasta el cementerio de
Añatuya.
En tanto, los restos del asesino y suicida Ricardo Díaz,
comisario mayor retirado de la policía provincial, también fueron inhumados en
el cementerio la Misericordia de la ciudad de La Banda.