Una niña de diez años que había desaparecido el martes y
que estaba siendo buscada por familiares, vecinos y la Policía fue encontrada
asesinada y violada en un basural de la ciudad correntina de Santo Tomé, a 390
kilómetros de la capital provincial.
Se trata de Claudia Lima (10), cuyo cuerpo fue hallado a las
9 en una zona de monte, a sólo cuatro cuadras de su casa, en el barrio Cáritas.
"Acá hay un homicidio, vamos a cambiar la carátula.
También hubo violencia sexual con acceso carnal", afirmó esta tarde a
radio Sudamericana la jueza de instrucción a cargo de la causa, Marina Durán de
Pereyra, que hasta ahora investigaba el hecho como una "averiguación de
paradero".
La magistrada explicó que el miércoles por la tarde la mamá
de la niña se presentó en la comisaría para denunciar que su hija había
desaparecido el día anterior luego de salir rumbo a la casa de su tía.
"Ayer me comunican a mi y empieza la investigación. Hoy
lamentablemente se encuentra el cuerpo a pocos metros de la casa de la
nena", afirmó Durán de Pereyra.
La jueza indicó que la autopsia estableció que a la niña la
mataron el mismo día de la desaparición por la noche, aunque hay dudas sobre si
el lugar donde fue hallado el cuerpo fue la escena del crimen.
Es que, según explicó la magistrada, ayer se hizo un
rastrillaje en ese lugar, que es muy amplio, y el cadáver no estaba.
La jueza dijo que "hay un sospechoso (del hecho) que lo
están buscando, que no está en la ciudad" y que "hay orden de
detenerlo", por lo que esta tarde se realizaban allanamientos. Consultada
sobre si los padres de la niña estuvieron demorados tras la desaparición,
respondió que "por ahora" eso no ocurrió.
En tanto, descartó una versión difundida por redes sociales
que indicaba que a Claudia la habían levantado en una camioneta tras salir de
su casa. En ese sentido, dijo que se citó a declarar a la mujer que había
publicado la información y dijo que sólo se lo habían comentado y que no había
visto nada.
La nena era intensamente buscada desde el martes por
efectivos policiales, familiares y vecinos.
El jefe de la Policía de Corrientes, Eduardo Acosta, dijo
que el cadáver "fue encontrado por vecinos y policías que estaban
rastrillando la zona del basural, cercano a la casa" de la niña.
Tras la desaparición, se había enviado a colaborar a la
Unidad Especial de Investigaciones Delictivas de la fuerza y también se había
pedido ayuda a Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.
Paola Viera, una vecina de Santo Tomé que participó en los
operativos de búsqueda, también coincidió en que el cuerpo de la pequeña
apareció en un lugar que ya había sido registrado.
"Nosotros la buscamos ahí y no había nada. Creemos
que lo arrojaron anoche. Siempre sospechamos que estaba en alguna casa
cercana", manifestó. Viera reclamó "justicia" y pidió que
"encuentren a este loco, degenerado que hizo esto con una criatura de diez
años".
La mujer agregó que antes del hallazgo "hubo muchos
comentarios y pistas falsas" y que la comunidad está consternada porque
nunca ocurren hechos de estas características.