La causa que recién se hizo pública con la difusión de los videos tiene tres detenidos: un remisero, el primero en caer, un mecánico y un kiosquero. A los tres se los acusa de homicidio.
El kiosquero basó su descargo en excusas. Primero alegó que la mujer estaba descontrolada, drogada y agresiva. Eso puede ser cierto. El problema es la forma que encontraron los tres acusados "para controlarla". Le dieron tantos golpes que la terminaron matando.
El caso empezó mal a nivel investigativo porque los policías de Laferrere le tomaron declaración a los acusados, como testigos. Insólito pero real. Los escucharon no en calidad de sospechosos sino como curiosos.
La víctima agonizó cuatro días. Con la muerte y la difusión de los videos, el caso se reencaminó. El fiscal de homicidios José Maroto apartó a los primeros tres policías de Laferrere que intervinieron de arranque.
La autopsia determinó que la muerte fue consecuencia de los golpes, pero las defensas intentarán alegar que no quisieron matarla.
El caso dejó a la vista otro costado indignante. La gente grabó toda la secuencia criminal y nunca ayudó a Marisela. Entre todos, la dejaron morir.
(Fuente: Minuto Uno)