En la ciudad de San Miguel de Tucumán, familiares de Matías Nahuel Juárez marcharon hacia un sanatorio, al cual acusan de la muerte del pequeño de 8 años, tras una simple operación de amígdalas. Sin embargo, por razones que las autoridades médicas no supieron precisar, el niño sufrió un infarto cerebral, por el cual días después de la intervención perdió la vida.
Por tal motivo, la manifestación tuvo lugar en la jornada del viernes con el fin de exigir justicia.
El jueves 20 de octubre pasado, María Luna ingresó junto a su hijo Matías al sanatorio San Lucas, de San Miguel de Tucumán. Allí, al niño lo sometieron a una cirugía programada de amígdalas y adenoides, la cual en teoría no implicaba mayores dificultades. Sin embargo, "cuando salió del quirófano ya estaba mal. Los médicos decían que tenía poca saturación de oxígeno y en principio le diagnosticaron broncoespasmo”, relató la mujer a "Crónica”.
En ese efímero instante en el que María se reencontró con su hijo, el niño exclamó: "mamá no puedo abrir los ojos, me duele mucho la cabeza”.
Lamentablemente, tan desgarradoras palabras serían las últimas que expresaría el pequeño, puesto que en la noche de aquella jornada, Matías vomitó sangre y en consecuencia le realizaron una serie de estudios. Los mismos arrojaron como resultado que el paciente presentaba un infarto cerebral.
A su vez, "como le encontraron bajo nivel de glóbulos rojos, le inyectaron anticoagulantes y a las pocas horas comenzó a tener fiebre”, informó Luna.
Triste desenlace
Posteriormente, "experimentó una arritmia y a las 6.30 del 25 de octubre falleció”, concluyó la mujer. Un desenlace que hasta el momento no tiene respuestas ni explicación para la familia de Matías, ante las omisiones y contradicciones de las autoridades médicas.
En este sentido, María reveló que "las enfermeras me dijeron que le colocaron anestesia de más”, razón por la cual, a pesar de no contar con mayores precisiones, la desolada madre consideró que "en todo momento nos mintieron, creo que no tomaron los cuidados necesarios porque él entró en estado perfecto a la operación”.
Al respecto, agregó que "nos llama la atención que tuvo dos hemorragias y en la segunda sangró por boca y nariz. Por eso creo que el médico falló”.
Investigación
Frente a estas presunciones, los seres queridos del niño radicaron una denuncia en la UFIº 3 de San Miguel de Tucumán, que investiga una causa por "homicidio culposo en ocasión de mala praxis”. En tanto, a las 19 del viernes, los denunciantes se convocaron en la intersección de Avellaneda y Córdoba, de aquella ciudad, y marcharon hasta el sanatorio San Lucas reclamando justicia.
(Fuente: Crónica)