La localidad bonaerense de Bosques, en el partido de Florencio Varela, se convirtió en escenario de un horrendo suceso, ya que un sanguinario patotero, apodado "Pañal”, masacró salvajemente a golpes y cuchilladas a un humilde kiosquero, de 75 años, porque se negó a venderle una botella de cerveza.
El criminal, que le robó la billetera y un reloj pulsera al anciano, fue detenido por las autoridades policiales. Los voceros de los tribunales de Quilmes identificaron a la infortunada víctima como Alberto Cecilio Ávila,de 75 años. Según manifestaron los informantes, el terrible hecho se produjo en un kiosco situado en la parte delantera de un finca en Alvar Núñez Cabeza de Vaca al 3000, cuando 3 hampones arribaron al lugar y comenzaron a increpar al septuagenario, reclamándole la entrega de una botella de cerveza.
Ávila les dijo a los sujetos que el comercio estaba cerrado y entonces 2 de los malvivientes decidieron retirarse del negocio.
Sin piedad
Mientras tanto, el restante chacal, permaneció frente al kiosco y, sorpresivamente, luego de saltar un cerco de alambre, no dudó en golpear sin piedad al anciano, para de inmediato agredirlo a cuchilladas en diversas partes del cuerpo.
El atacante le sustrajo a la víctima la billetera y un reloj pulsera, provisto de una malla metálica dorada. El delincuente luego huyó a la carrera y se escondió rápidamente en las calles del citado distrito. A raíz de sus graves heridas, finalmente al kiosquero dejó de existir en un centro asistencial del vecindario.
Gracias a diferentes datos obtenidos en el escenario de la tragedia, los pesquisas policiales de la comisaría de Bosques (4a de Florencio Varela) realizaron 3 procedimientos, en dicha zona y lograron apresaron al responsable material del crimen.
El individuo, llamado Matías Ezequiel, de 25 años y conocido con el apodo de "Pañal”, fue localizado en una vivienda ubicada en Olivos, entre Ciudadela y San Fernando, en el denominado Barrio Carolina Dos, en el sur del conurbano provincial.
A su vez en un domicilio instalado en Ancasti, entre Sebastián Gaboto y Domingo Martínez de Irala, en el Barrio San Rudecindo, los servidores públicos hallaron el reloj pulsera del comerciante. Por su parte, un tercer allanamiento se concretó en una casa que está en la esquina de Hernandarias y Laguna de Iberá.