En San Miguel

Un padre dejó a su hijito encerrado para ir al bingo

Encerró a su nene de 2 años sólo en un auto por más de dos horas para ir a jugar a las máquinas tragamonedas a plena luz del día. 'Soy ludópata, no puedo controlarlo', se justificó el hombre.
sábado, 19 de septiembre de 2015 · 13:01
Un chiquito de tan sólo 2 años estuvo encerrado en un auto por más de dos horas ya que su padre decidió jugar a las máquinas del tragamonedas del bingo de San Miguel. El hecho ocurrió a la luz del día y los vecinos alertaron a la policía del episodio.

"Soy ludópata. No puedo controlarlo”, fue su insólita justificación. Las cámaras de seguridad puestas por el municipio local lograron captar cuando el hombre estaciona su VW Suran color blanco, desciende del mismo y pone la alarma.

Inmediatamente cruza la calle corriendo e ingresa al bingo. Luego de un hora, un grupo de vecinos observan que en el interior del vehículo había un chiquito rubio que lloraba sin parar.

Tras varios intentos frustrados de querer abrir la puerta, que llamaron a la policía y se quedaron en cercanías del auto hasta que llegó el padre del bebé.

El secretario de seguridad de San Miguel, Max Perkins, relató lo sucedido diciendo que "un vecino llamó al centro de operaciones municipal informando lo sucedido y rápidamente iniciamos un operativo en la zona para localizar al conductor del vehículo”.

Mientras la policía lo buscaba en la zona, el personal de seguridad del bingo logró identificar dentro del establecimiento al padre del niño a quien puso al tanto de la situación.

Polémica excusa

Al salir, fue increpado por los vecinos, quienes le reprocharon su comportamiento. Si bien la conversación entre ambas partes fue subida de tono, en ningún momento se observan agresiones física.

Lo insólito de la situación fue la defensa del hombre, ya que aseguró: "Soy ludópata. No puedo controlarlo”. 

El padre del menor fue trasladado, con testigos, a la comisaría primera de San Miguel para realizar las actuaciones correspondientes.

"Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad fueron puestas a disposición de la Justicia; sin duda son una herramienta fundamental para la causa y utilizadas como prueba", concluyó Max Perkins. Lamentablemente, este caso no es el primero de esta índole que sucede. Aunque más lamentable aún es que no será el último.

 

Fuente: Crónica

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