La Corte Suprema sentó jurisprudencia en un fallo que reconoce el derecho a la muerte digna de Marcelo Diez y avaló la voluntad de una persona para que se suspendan las medidas que desde hace más de 20 años prolongaban su vida.
Sin embargo, ese fallo no llegó a aplicarse, ya que como aseguró el abogado de su familia, Lucas Pica, el deceso de produjo por causas naturales, según publicó Infobae.
El representante aclaró que lo toma como "el último regalo de Marcelo", debido a que si el deceso se producía antes de que la Corte lo reconociera, "la causa se declaraba abstracta".
En este sentido, destacó que si moría antes del fallo de la Corte, la causa se declaraba abstracta y no hubiese sido necesario la decisión de los jueces. Así, si bien no se aplicó en su caso, sentó un antecedente para otras personas.
"No se alcanzó a cumplir el fallo, no se llegó a notificar", expresó Pica, que ofició como vocero de la familia.
El 23 de octubre de 1994, como consecuencia de un accidente automovilístico Marcelo Diez sufrió un traumatismo encéfalo-craneano severo, politraumatismos graves y epilepsia post-traumática.
En 1995, luego de diversas intervenciones quirúrgicas y tratamientos médicos, se diagnosticó el estado vegetativo persistente.
Marcelo circulaba en su moto y chocó contra un vehículo en la Ruta 22. Si bien sobrevivió a las graves heridas, un virus intrahospitalario lo dejó postrado y prácticamente sin actividad cerebral. D
Debido a que esa Casa de Salud dejó de funcionar el pasado mes de junio, se realizó el traslado de Diez hasta el Cmic, donde este martes falleció a las 18:30 antes de que se notificara el fallo.