Jorge Capitán está procesado por la justicia por el rol que se le adjudicó en el Operativo Independencia, en cuya megacausa el Ministerio Público Fiscal substanció la investigación de delitos contra 269 víctimas, imputando a 138 represores.
El militar negó su participación en la feroz represión que se desató en Tucumán en 1975. Dijo a Tiempo Argentino que arribó allí en 1976. "No me arrepiento de nada", aseguró . "No hice nada malo", redobló, con pretendido tono ameno, como si hablara de una falta menor y no de un crimen contra la humanidad.
Ante la consulta de este diario, Capitán vinculó el accionar del Ejército en el monte tucumano al decreto de aniquilación de la subversión que firmó la presidenta María Martínez de Perón. Lo que obvió mencionar es que aquellos delitos están considerados de lesa humanidad y por eso él está procesado. Se le adjudican homicidios, secuestros y violaciones de domicilio. Poco pareció importarle.
Tras intercambiar unas palabras con Tiempo, Capitán siguió su rutina de violar la disposición que lo autoriza a caminar sólo por la manzana de su domicilio. Una demostración práctica, en plena calle, de algo que el hombre de a pie conoce como impunidad.
Fuente: Infonews