La mujer hallada calcinada hace casi un mes en el barrio porteño de Puerto Madero, frente a las torres Le Parc donde vivía el fallecido fiscal federal Alberto Nisman, aún no pudo ser identificada y la fiscal a cargo de la causa solicitó un listado de mujeres desaparecidas cuyas características físicas se ajusten a los parámetros de la víctima, se informó hoy oficialmente.
La fiscal Graciela Bugeiro, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción 19 informó a través del sitio fiscales.gob.ar que, de acuerdo a los resultados de la autopsia practicada por el Cuerpo Médico Forense y el estudio realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense, se sabe que el cuerpo era de una mujer, cuya edad oscilaba entre los 40 y 50 años, y su altura era de entre 1,52 a 1,60 metros.
De acuerdo al comunicado de la fiscalía, Bugeiro solicitó un listado de personas desaparecidas "que se ajuste a los parámetros del cuerpo hallado”.
Ese listado fue remitido por el Área de Búsqueda de Personas Extraviadas de la Secretaría de Cooperación con los Poderes Judiciales y Ministerios Públicos, que funciona en el ámbito del Ministerio de Seguridad de la Nación. "Sobre la base de esos datos, se analizarán expedientes para determinar si el cuerpo podría estar vinculado con otra investigación”, agrega el comunicado de la fiscal.
El hallazgo se produjo alrededor de las 2.30 del 15 de febrero pasado en una plazoleta ubicada en avenida Los Italianos y Marta Lynch, de esta Capital, a metros de la torre Le Parc, donde vivía y murió baleado el fiscal federal Nisman.
Tras los primeros peritajes, en los que también se hizo un relevamiento de los alrededores en busca de cámaras de seguridad que hayan podido captar imágenes de lo ocurrido, el cuerpo fue llevado a la Morgue Judicial donde el médico legista constató en base a la estructura ósea que se trataba de una mujer de mediana edad.
Según las fuentes, por el momento los investigadores manejan varias hipótesis sobre lo ocurrido, entre ellas, que la mujer se suicidó prendiéndose fuego o que otra persona la incineró intencionalmente en el marco de un crimen. Además, los pesquisas procuran determinar si la víctima ya estaba muerta cuando la quemaron y si trasladaron su cadáver hasta el lugar del hallazgo para luego prenderlo fuego y así borrar pruebas del hecho.