Los mendocinos no salen de su asombro luego que se conociera en las últimas horas del miércoles que una mujer de 49 años prestó el vientre a su hija de 25 de años que sufre problemas de fertilidad.
La abuela que dio a luz a sus propios nietos tuvo trillizos varones (dos de ellos, gemelos), que se encuentran muy bien. El caso, único en la provincia mantiene un cerrado hermetismo de los protagonistas, que según señalaron brindarán nuevos detalles en las próximas horas.
De acuerdo a los revelado por fuentes cercanas a la familia, una joven de 25 años y su esposo de 31 desde hacía tiempo realizaban tratamientos para ser padres.
Los trillizos nacieron el 9 de marzo y por la edad avanzada de la mujer gestante, el médico, cuyos datos no trascendieron, le implantó tres óvulos para que tuviera más chances de llegar a término en el cuerpo de la futura abuela.
A las pocas semanas, la madre- abuela se enteraba que tenía tres embriones. Fue un embarazo de riesgo que obligó a la mujer a estar internada los últimos meses, más allá de que no tuvo mayores inconvenientes.
Los médicos resolvieron realizarle la cesárea el lunes pasado, cuando se cumplieron las 32 semanas de gestación. El caso ya llegó a la Justicia de Familia de Mendoza, donde la pareja pide que los trillizos sean anotados como hijos propios.
"Lo único que nos preocupa ahora es que ellos estén bien”, dijo la madre biológica de los trillizos en diálogo con Diario Uno de Mendoza.
Por otra parte, el representante legal del centro asistencial donde nacieron los niños interpuso una acción de amparo ante la Justicia para preservar el caso.
Presentación judicial
En simultáneo, la abogada de la familia, Fabiana Quaini, realizó una presentación en la que solicita la filiación de los pequeños en un juzgado de familia: "Aunque se trata de un caso de maternidad subrogada, como es intrafamiliar no hubo participación de intermediarios, sino que se hizo por fertilización asistida, por lo que en el juzgado se tendrá en cuenta la voluntad procreacional de los padres biológicos, y seguramente pidan un ADN para confirmarlo”, dijo.
Como es de imaginar, el caso generó una marcada polémica en la sociedad cuyana, que en las redes sociales opinó al respecto. El tema, delicado por cierto, tuvo una impresionante repercusión con puntos de vista totalmente diferentes. Desde quienes consideraron lo hecho por la mujer como un verdadero acto de amor, hasta quienes trataron lo ocurrido como "una aberración”.
El tema fue abordado con mucha cautela por la familia que mantuvo todo en reserva y dejó que dos abogados manejan los puntos legales.
"Todos están bien. No hubo problemas y eso es lo importante”, comentó un allegado a la mujer que gestó los trillizos, en proximidades al Hospital Español del Mendoza. Hubo alguna promesa de que la familia brindará mayores detalles, pero por ahora el hecho se caracteriza por su hermetismo.
Fuente: Crónica